Las izquierdas andaluzas tratan de cerrar su coalición a horas de la fecha límite

Las izquierdas andaluzas seguían a última hora del jueves sin alcanzar un acuerdo para sellar su confluencia electoral y concurrir en una misma candidatura. La reunión celebrada en Sevilla entre Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Iniciativa del Pueblo Andaluz y Podemos se prolongó más allá del cierre de esta edición sin un desenlace claro, a pocas horas de que expire la medianoche del viernes el plazo fijado por la Junta Electoral Central para registrar coaliciones.

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Las izquierdas andaluzas seguían a última hora del jueves sin alcanzar un acuerdo para sellar su confluencia electoral y concurrir en una misma candidatura. La reunión celebrada en Sevilla entre Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Iniciativa del Pueblo Andaluz y Podemos se prolongó más allá del cierre de esta edición sin un desenlace claro, a pocas horas de que expire la medianoche del viernes el plazo fijado por la Junta Electoral Central para registrar coaliciones.

Un escenario de máxima presión que todas las partes habían asegurado que no se repetiría. No tanto por falta de voluntad de acuerdo, sino porque se habían comprometido a cerrarlo antes de la víspera del límite legal. Sin embargo, el encaje de las listas y la designación de los respectivos números uno provinciales están resultando complejos, remitiendo inevitablemente al precedente de 2022, cuando el desacuerdo en tiempo y forma obligó a los candidatos de Podemos a integrarse como independientes en las listas de Por Andalucía.

Con todo, la duración de la reunión –iniciada a las 11.00 horas y con apenas dos recesos, pasadas las 15 horas y de las 20 horas– así como la presencia de dirigentes como el coordinador general de IU Andalucía, Toni Valero; la coordinadora de Sumar en la comunidad, Esperanza Gómez; y el representante de Podemos Nico Sguiglia, certifica que “la voluntad para alcanzar un acuerdo es total”, como resumían algunas fuentes.

El encuentro se convocó el martes tras el giro emprendido por Podemos esta misma semana, al aceptar someter a consulta de sus bases la posibilidad de integrarse en una candidatura conjunta con Sumar, una fórmula que el partido morado había rechazado en el ciclo autonómico abierto tras las elecciones generales de 2023. Ese movimiento desbloqueó un diálogo que, de otro modo, difícilmente habría llegado hasta este punto.

La negociación muestra las dificultades para recomponer la izquierda alternativa

En ese contexto de desconfianza acumulada, la persistencia del cónclave sugiere que la voluntad de acuerdo existe, aunque no haya cristalizado todavía. Los más optimistas destacaban en la noche del jueves como un elemento positivo el hermetismo que rodeó la jornada –sin filtraciones sobre posturas o exigencias–, una señal habitual de negociaciones delicadas que buscan evitar la presión externa y que contrasta con episodios anteriores en los que “las discrepancias se ventilaban en público”, lo que reforzó la idea de que esta vez “el diálogo se está produciendo en términos serios, no como en otras ocasiones.”

La complejidad del momento responde, en buena medida, a la necesidad de abordar en una sola jornada cuestiones que el resto de integrantes de la confluencia han estado perfilando durante más de un año.

En este proceso, Izquierda Unida está ejerciendo como principal articulador del diálogo. No en vano, Andalucía constituye su territorio de mayor fortaleza organizativa e institucional como prueba que, tras las elecciones de 2022, los de Antonio Maíllo consolidaron su implantación municipal con 14 alcaldías y cerca de un centenar de concejales.

Las interpretaciones sobre el bloqueo son diversas y reflejan la profundidad de las tensiones. Desde sectores de Por Andalucía se cuestionaba la conveniencia de integrar a Podemos, aludiendo a estrategias no tan lejanas de la formación morada orientadas a absorber al resto del espacio cuando estaba en su punto álgido de apoyos. En el otro extremo, desde Podemos se defendía un mayor protagonismo en la coalición como vía para reactivar a un electorado desmovilizado por la “docilidad” con la que, sostienen, “Sumar está actuando con el PSOE en el Gobierno central”.

El encaje de las listas y la designación de los respectivos números uno provinciales están resultando complejos

Más allá del desenlace inmediato, el episodio anticipa las dificultades que podrían reproducirse en futuras citas electorales, especialmente en unas eventuales elecciones generales, y confirma que la recomposición de la izquierda alternativa sigue siendo una tarea pendiente en un contexto de fragmentación y competencia interna.

El contraste con otros territorios resulta elocuente. En la Comunidad Valenciana, la reaparición de Mónica Oltra ha reactivado la expectativa de una confluencia amplia, con tiempo suficiente para articularse antes de los comicios municipales. Frente a ese escenario, el caso andaluz evidencia un proceso inverso, marcado por la urgencia y las heridas abiertas.

A pocas horas de que expire el plazo legal, el desenlace sigue abierto y la prolongación de las conversaciones mantiene viva la posibilidad de un acuerdo de última hora.

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