Christian Gálvez es uno de los presentadores más conocidos de la televisión en España. El oriundo de Móstoles fue la cara insignia de Pasapalabra durante su etapa en Telecinco, 12 años de transición entre épocas en Atresmedia. Más allá de este proyecto, el comunicador ha tenido la oportunidad de conducir otros concursos, como la versión de Cuatro de ¡Boom! o Alta Tensión. A nivel personal, pero, su paso por el programa del Rosco no ha sido el más ameno, en especial tras verse involucrado en una de sus etapas más convulsos.
La productora valenciana Good Formats se encarga de esta adaptación, presentada por Christian Gálvez
Christian Gálvez es uno de los presentadores más conocidos de la televisión en España. El oriundo de Móstoles fue la cara insignia de Pasapalabra durante su etapa en Telecinco, 12 años de transición entre épocas en Atresmedia. Más allá de este proyecto, el comunicador ha tenido la oportunidad de conducir otros concursos, como la versión de Cuatro de ¡Boom! o Alta Tensión. A nivel personal, pero, su paso por el programa del Rosco no ha sido el más ameno, en especial tras verse involucrado en una de sus etapas más convulsos.
Gálvez estaba a cargo de Pasapalabra en Telecinco cuando se produjo el regreso a Antena 3. Una etapa marcada por un largo proceso judicial cuyas consecuencias todavía se están desarrollando. Sin embargo, la llama por ese proyecto sigue viva gracias a El Rosco, una adaptación destinada al mercado estadounidense y latinoamericano. En plena celebración en Cannes del festival Mipcom, el mayor mercado de compraventa de contenidos televisivos a nivel mundial, la productora Good Formats ha presentado los pilotos de sus versiones española e inglesa, que llevará por título Run the Ring.

Los valencianos, bajo el paraguas MC&F -propietaria de derechos de El Rosco-, han mostrado ambas versiones con nuevas pruebas y el dominio del inglés por parte del presentador, además de diferencias significativas entre una y otra. Según recoge la revista estadounidense Variety, la edición en español dura una hora mientras que la inglesa está recortada a 30 minutos. El vídeo introductorio también ha mostrado imágenes históricas de Pasapalabra en Telecinco, distanciándose del actual concurso de ITV Studios y Antena 3.
“Surge de una manera bastante inesperada para mí y, además, en un momento en el que todo lo relacionado con El Rosco volvía a estar de actualidad por la sentencia. Pero intenté separar desde el principio las cosas. Una cosa es la batalla judicial, que tiene sus protagonistas, y otra es mi relación profesional con un concurso apasionante, un programa histórico que presenté durante muchísimos años”, explicaba en una entrevista con El Mundo, aclarando que además de presentar participó “en la exploración creativa del formato”.

Un proyecto ilusionante
“Presentar El Rosco no consiste únicamente en leer definiciones. Hay un ritmo interno, una manera de administrar el tiempo, de escuchar al concursante, de saber cuándo acelerar, cuándo dejar respirar, cómo gestionar un pass, cómo construir tensión sin interferir en la concentración. Al cambiar de idioma, cambia también tu respiración, la longitud de las preguntas, las cadencias y hasta la manera de generar suspense. Y eso es fascinante”, manifestaba, dejando claro que la adaptación de un idioma a otro no es tarea sencilla.
“Cuesta muchísimo más de lo que parece. No puedes coger un Rosco español, traducirlo al inglés y pensar que has terminado. Si una definición en inglés necesita tres segundos más que su equivalente española, multiplicado por muchas letras, has alterado completamente la mecánica. No se traduce El Rosco, se adapta El Rosco, pero no deja nunca de ser El Rosco que todos conocemos y amamos”, exponía. Combinada con su labor, la grabación en Los Ángeles sumaba también el nivel de factura y producción estadounidense, que convierte cualquier ocasión de salir en la tele en un espectáculo.
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