Ha sido una victoria aplastante y sin paliativos que sacude el panorama político de Alemania y atiza un golpe terrible al canciller Friedrich Merz. El partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) arrasó este domingo en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt con un resultado récord del 44% de los votos, según las proyecciones de la cadena pública ZDF sobre los porcentajes escrutados a las 21.50 horas del domingo.
La AfD se queda al borde de la mayoría absoluta, pero tiene opción de llegar al poder gracias al partido izquierdista prorruso BSW
Ha sido una victoria aplastante y sin paliativos que sacude el panorama político de Alemania y atiza un golpe terrible al canciller Friedrich Merz. El partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) arrasó este domingo en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt con un resultado récord del 44% de los votos, según las proyecciones de la cadena pública ZDF sobre los porcentajes escrutados a las 21.50 horas del domingo.
A muy lejana distancia se sitúa como segunda fuerza la democristiana CDU, la formación de Merz, que se precipitó al 17,5%, una debacle que salpica a todo el Gobierno federal de coalición de conservadores y socialdemócratas.
“Hemos hecho historia en este país; necesitamos un cambio político fundamental en este país”, declaró Ulrich Siegmund, candidato y líder regional de la AfD, exultante ante los micrófonos de la televisión pública alemana. “Es un resultado maravilloso para nosotros y es un encargo para formar gobierno; nuestra mano está tendida para una coalición o una cooperación”, dijo eufórica la colíder federal del partido, Alice Weidel.
Los ultras se quedan a las puertas de la mayoría absoluta (les faltarían entre uno y tres escaños), la fórmula para esquivar el cortafuegos (Brandmauer) con el que los otros partidos les han excluido siempre de coaliciones de gobierno federales, regionales y locales. El Parlamento, ubicado en la capital, Magdeburgo, tiene 83 escaños; la mayoría absoluta es pues 42.
Sin embargo, la entrada en el hemiciclo del partido izquierdista y prorruso Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) –que tiene este domingo por la noche el 5%, justo el mínimo necesario para tener representación parlamentaria– resultaría una bendición para la ultraderecha.
La fundadora Wagenknecht ha dicho últimamente varias veces que no le ve sentido al cortafuegos por “antidemocrático” y que, en una eventual elección de Ulrich Siegmund en el Parlamento, la BSW se abstendría en la tercera votación. En esa tercera ronda se requiere mayoría simple, con lo que Siegmund podría ser elegido presidente con los votos de su partido, sin necesitar más. De ocurrir tal cosa, Sajonia-Anhalt se convertiría en el primer estado federado de Alemania en ser gobernado por la extrema derecha desde 1945.
La esperanza de la ultraderecha
El partido izquierdista y prorruso Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) dijo en su día que no vetaría un presidente de la AfD en Sajonia-Anhalt, porque el cortafuegos es “antidemocrático”
La CDU –que gobierna desde el 2002, en esta legislatura en coalición con socialdemócratas y liberales– sufrió una ingente pérdida de casi 20 puntos respecto a las elecciones anteriores del 2021, en que había sido la formación más votada con el 37,1%. El democristiano Sven Schulze, actual presidente de Sajonia-Anhalt, prefirió no tener cerca en campaña a su correligionario, el canciller Friedrich Merz, cuya bajísima popularidad en toda Alemania advertía como perjudicial.
Pero de poco le ha servido tanta precaución. “Como CDU, afrontaremos este resultado; es una derrota para nosotros”, afirmó un entristecido Schulze en su comparecencia el domingo por la noche en Magdeburgo. La coalición tripartita con la que ha gobernado este land del este poco poblado (2,1 millones de habitantes), con socialdemócratas y liberales como socios, no ha resistido la andanada.
El escenario alternativo a un gobierno de la AfD sería factible sin la presencia de la BSW, pero prácticamente se ha esfumado. La izquierdista Die Linke es la tercera fuerza, con el 8,9%. Quedaron a la par el socialdemócrata SPD y los Verdes, ambos con el 9%. Los liberales con un mísero 2,4% no alcanzaron el requisito mínimo y salen del hemiciclo. Die Linke había mostrado disposición a ratificar a un presidente regional de la CDU para impedir que un partido de extrema derecha formara gobierno en solitario. Pero la AfD se las promete felices.
Triunfo ultra en Sajonia-Anhalt
Un mensaje demoledor para el Gobierno del canciller Friedrich Merz
Lo ocurrido el domingo en las urnas en Sajonia-Anhalt propina un manotazo de gran envergadura al sistema político de Alemania, si bien no es la primera vez que la AfD es el partido más votado en un land. Ocurrió ya hace dos años, en septiembre del 2024, cuando la ultraderecha se erigió en primera fuerza de Turingia, otro estado federado del este, pero fue con el 33,4%, no con el espectacular porcentaje conseguido en Sajonia-Anhalt, que duplica sus apoyos desde las anteriores elecciones del 2021, en que cosechó el 20,8%. En el ámbito federal, el mensaje es demoledor para el Gobierno del canciller democristiano Friedrich Merz, y en puridad, para los partidos que hasta ahora se han turnado o han cooperado en el Gobierno del país: el bloque conservador CDU/CSU de Merz y el socialdemócrata SPD, y más recientemente los Verdes. Los sondeos federales dan desde hace meses a la AfD una ventaja de entre 5 y 8 puntos sobre la CDU/CSU. La AfD, en su valor más alto, tendría el 28%, y la CDU/CSU, el 23% también como máximo. Es un escenario catastrófico para Merz, y también para la socialdemocracia, que a escala nacional se precipita al 12%, un escenario al que tendrán que responder con prontitud
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