La UEFA, la Concacaf y la AFC han insisitido en una carta abierta a la “familia del fútbol” que el deporte rey debe tener un liderazgo “que sirva al fútbol, no que pretenda controlarlo”. Las tres confederaciones (europea, centroamericana y norteamericana y asiática), que mantienen una guerra abierta con la FIFA, se refieren a Gianni Infantino, aunque sin citarlo, para reclamar al ornamismo mundial que cambie su rumbo actual para garantizar “la integridad del deporte y la integridad de quienes son elegidos para liderarlo”. “No se trata de dinero”, advierten.
Las tres confederaciones publican una carta conjunta en la que vuelven a arremeter contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino
La UEFA, la Concacaf y la AFC han insisitido en una carta abierta a la “familia del fútbol” que el deporte rey debe tener un liderazgo “que sirva al fútbol, no que pretenda controlarlo”. Las tres confederaciones (europea, centrocamericana y norteamericana y asiática), que mantienen una guerra abierta con la FIFA, se refieren a Gianni Infantino, aunque sin citarlo, para reclamar al ornamismo mundial que cambie su rumbo actual para garantizar “la integridad del deporte y la integridad de quienes son elegidos para liderarlo”.
“El fútbol es la mayor pasión compartida del mundo. No pertenece a ningún individuo ni a ninguna institución. Pertenece a los jugadores, a los aficionados, a los clubes, a las federaciones miembro y a todas las instituciones encargadas de salvaguardar su futuro”, describen en el inicio “el espíritu” del escrito, firmado por sus tres presidentes Aleksander Ceferin (UEFA), Victor Montagliani (Concacaf) y Salman Bin Ibrahim Al Khalifa (AFC).
El liderazgo en el fútbol no es una posesión. No se trata de ostentar —ni de exigir— poder. Es un deber de servicio a la familia del fútbol”
En el texto se reconoce “el crecimiento real” de la FIFA, y en consecuencia del fútbol, durante los últimos años, pero este éxito “nunca fue obra de un solo individuo”, sino de todos los actores implicados y sobre todo de “las miles de personas que dedican su vida a este deporte”.
La primera reclamación, ya solicitada por las confederaciones, es “una distribución responsable de las vastas reservas existentes de la FIFA para fortalecer aún más la inversión en el desarrollo de las Federaciones miembro”. “Tampoco se trata de revisar la expansión de las competiciones, la distribución de plazas para la Copa Mundial ni ninguna otra decisión tomada colectivamente”, añaden acerca de la posible bianualidad del neonato Mundial de Clubs y a la ampliación del Mundial de selecciones a 64 países pretendida por Infantino.

“El liderazgo en el fútbol no es una posesión. No se trata de ostentar —ni de exigir— poder. Es un deber de servicio a la familia del fútbol que lo deposita en ella. Cuando la confianza se rompe por la decepción, cuando un individuo se antepone al colectivo que le confió la autoridad, ese deber se ha abandonado”, continúan su diatriba contra Infantino.
La UEFA, la Concacaf y la AFC lamentan el “fallo de criterio” de la FIFA y no de “comunicación”, como informó el organismo rector del fútbol mundial en una reciente carta a sus 211 federaciones miembro, en relación a la intención, ya fallida, de vender a inversores privados el 20% de las competiciones de la FIFA, entre ellas el Mundial.
La propuesta fue una traición fundamental a la confianza de las mismas instituciones a las que FIFA sirve”
“Una propuesta impulsada con un calendario ajustado, sin una consulta significativa y presionada hasta la fecha límite antes de que las federaciones miembro pudieran revisar adecuadamente sus términos no es producto de un descuido, sino de un diseño destinado a limitar el escrutinio”, añaden de la polémica iniciativa, que tildan de “traición fundamental a la confianza de las mismas instituciones a las que FIFA sirve”.
Las confederaciones tampoco consideran adecuado el “informe completo sobre estos hechos al Consejo de la FIFA” que se ha comprometido a elaborar el ente dirigido por Infantino, ya que “dicha revisión debería realizarla un tercero totalmente independiente, y no la propia FIFA, su personal ni ningún otro actor del fútbol”.
Ningún miembro del Consejo de la FIFA ni de las Federaciones fue invitado a la reunión de Marruecos. Solo hubo un funcionario electo”
En la carta conjunta también se señala la reciente reunión en Marruecos del núcleo más afín de Infantino, donde solo estuvo presente “un funcionario electo”, como la propia FIFA confirmó. “Ningún miembro del Consejo de la FIFA ni de las Asociaciones Miembro fue invitado a participar. Solo estuvo presente el comité de gestión, compuesto por altos funcionarios empleados por la FIFA”, critican el evento, además “convocado en el extranjero, en lugar de que la directiva viajara a Zúrich para dirigirse al corazón de la FIFA, su personal”.
La UEFA, la Concacaf y la AFC creen que el encuentro “no hace sino reforzar estas preocupaciones y representa una continuación del mismo patrón de conducta que ha traído” a la FIFA “hasta aquí”. “No es la conducta de un custodio del fútbol, sino la de alguien que cree que el fútbol le debe rendir cuentas. Hay silencio donde debería haber responsabilidad, distancia donde debería haber transparencia. Estas no son las cualidades que el fútbol merece en su liderazgo. La fuerza del fútbol siempre ha residido en su unidad”, concluyen.
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