En el consejo de Trump no faltan las invitaciones. Bajo la ambición de competir en la mediación de conflictos globales frente al Consejo de Seguridad de la ONU, lo que comenzó con el diseño de un organismo para resolver el conflicto en la franja de Gaza ahora aspira a emprender “un nuevo y audaz enfoque para resolver conflictos globales”.
Decenas de líderes mundiales han recibido la propuesta para unirse al nuevo organismo, con el que pretende competir contra la ONU concentrando gran parte del poder
En el consejo de Trump no faltan las invitaciones. Bajo la ambición de competir en la mediación de conflictos globales frente al Consejo de Seguridad de la ONU, lo que comenzó con el diseño de un organismo para resolver el conflicto en la franja de Gaza ahora aspira a emprender “un nuevo y audaz enfoque para resolver conflictos globales”.
La carta fundacional de este nuevo organismo, obtenida a través de un diplomático europeo, lo define como fruto de “la necesidad de un organismo internacional de construcción de la paz más ágil y eficaz” y subraya que una “paz duradera” requiere “el coraje de apartarse de enfoques e instituciones que con demasiada frecuencia han fracasado”. Su objetivo, reza el comunicado, es “asegurar la paz en lugares donde durante demasiado tiempo ha resultado esquiva”, como Gaza, donde nació la iniciativa y donde el conflicto sigue sin resolverse.
El papel principal de esta alternativa será para Trump, quien concentraría gran parte del poder y con la potestad de invitar a Estados miembros y desempatar votaciones. Además, los gastos del consejo serán cubiertos por los propios miembros, por lo que los Estados integrantes —que ejercerán mandatos de tres años— pueden garantizarse una plaza permanente si aportan “más de mil millones de dólares estadounidenses en efectivo” durante su primer año.
Decenas de líderes mundiales confirman haber sido invitados por Trump
Por el momento han sido invitados cerca de 60 países. Rusia, China e India han confirmado haber recibido su invitación, además de Eslovenia, Croacia, Tailandia, Canadá, Paraguay e incluso Ucrania, cuyas reticencias con el Kremlin podrían alejar a Volodimir Zelenski de aceptar la oferta.
De la misma forma, Reino Unido ha confirmado que Trump cuenta con Keir Starmer, pero los británicos se muestran escépticos sobre una posible participación de Putin. Alemania, también invitada al consejo, no ha aclarado su postura, más allá de afirmar que comparten “el objetivo de servir a la paz mundial” junto a Trump, pero que la ONU sigue siendo “el marco multilateral central para la gestión de crisis y conflictos internacionales”. Su canciller, Friedrich Merz, no estará presente en la ceremonia de firma de la junta de paz mientras que el presidente del Gobierno español, Pedro Sanchez, tampoco ha aclarado su postura pese a confirmar que España ha sido también invitada a participar.
Quienes ya han confirmado su participación son Azerbaiyán, Turquía, Kosovo, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Vietnam, Kazajistán, Hungría, Argentina, Armenia y Bielorrusia. Figuras muy cercanas a Trump como Javier Milei o Viktor Orbán participarán, como también lo hará Beniamin Netanyahu, quien confirmó la participación de Israel pese a las reticencias iniciales a tener que compartir mesa de negociación con el Ejecutivo turco. Según el enviado diplomático estadounidense Steve Witkoff, la cifra se sitúa por el momento en torno a los “20 o 25 líderes mundiales”, declaró para la CNBC.
En paralelo, las potencias europeas en plena tensión con EE.UU. por la disputa de Groenlandia no parecen ver con buenos ojos la iniciativa, y algunos países ya han declinado la oferta. El primero en hacerlo fue Emmanuel Macron, a quien el presidente estadounidense amenazó a su homólogo francés con subir los aranceles a sus vinos y champanes un 200 % como método de presión.
Europa muestra reticencias al consejo por las amenazas de Trump respecto a Groenlandia
Al desafío de Francia se han sumado Noruega y Suecia, dos países muy cercanos a Dinamarca, que ya enviaron tropas para realizar operaciones militares en Groenlandia hace unos días a modo de respuesta conjunta europea. Ursula von der Leyen, también invitada, no confirmó su participación, mientras que la sorpresa la dio Giorgia Meloni, quien pese a su buena relación con Trump y su mediación con EE.UU., rechazó las amenazas contra la isla nórdica y este miércoles habría dado su no a participar en el consejo. El ministro de Economía italiano, Giancarlo Giorgetti, reafirmó esta opinión al declarar que, a juzgar por las noticias que había leído, “parece que hay algunos problemas” en relación con la participación de Italia.
En paralelo, el plan para Gaza, que ya ha quedado en un segundo plano, será liderado por un Consejo Ejecutivo de Gaza encargado de aplicar la visión del Consejo de Paz en implementar la compleja segunda fase del acuerdo. Este segundo consejo estará formado por hombres de primera mano de la administración Trump como Marco Rubio, Steve Witkoff y Jared Kushner, pero también por otros nombres conocidos como el ex premier británico Tony Blair, entre otros. El organismo supervisará un comité recién nombrado de tecnócratas palestinos que se encargarán de la administración cotidiana de Gaza.
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