El Parlamento Europeo da un nuevo paso en la escalada de tensiones con EE.UU. y congela, por el momento, la aplicación del acuerdo comercial al que llegaron en julio la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente estadounidense, Donald Trump, en Turnberry. Como habían anunciado durante el fin de semana, los tres principales grupos políticos que apoyan a Von der Leyen —populares, socialdemócratas y liberales— han considerado que, tras las últimas amenazas de Trump de imponer un 10% adicional de aranceles sobre ocho países europeos, no están en condiciones de aplicar este pacto.
Populares, socialdemócratas y liberales coinciden en que no es el momento adecuado tras las amenazas de imponer nuevos aranceles sobre ocho países europeos
El Parlamento Europeo da un nuevo paso en la escalada de tensiones con EE.UU. y congela, por el momento, la aplicación del acuerdo comercial al que llegaron en julio la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente estadounidense, Donald Trump, en Turnberry. Como habían anunciado durante el fin de semana, los tres principales grupos políticos que apoyan a Von der Leyen —populares, socialdemócratas y liberales— han considerado que, tras las últimas amenazas de Trump de imponer un 10% adicional de aranceles sobre ocho países europeos, no están en condiciones de aplicar este pacto.
El acuerdo todavía debía ser ratificado por el Parlamento Europeo, pero la Comisión de Comercio de la Eurocámara ha optado por posponer la votación indefinidamente al considerar que el mismo Trump ya ha roto su parte del pacto con su ofensiva sobre Groenlandia. A la vez, la UE sigue debatiendo si tomar medidas más duras, como rescatar la lista de represalias valoradas en 93.000 millones de euros o incluso recurrir al poderoso instrumento anticoerción, como pide Francia.
La aplicación del acuerdo de Escocia habría suspendido los aranceles sobre todos los productos industriales estadounidenses y establecido un sistema de contingentes arancelarios para un gran número de productos agroalimentarios estadounidenses que entran en la UE. Sin embargo, “al amenazar la integridad territorial y la soberanía de un Estado miembro de la UE y al utilizar los aranceles como instrumento coercitivo”, EE.UU. está “socavando la estabilidad y la previsibilidad de las relaciones comerciales”, ha considerado el presidente de esta Comisión, el alemán Bernd Lange.
Según ha puntualizado en una rueda de prensa, las dos propuestas legislativas dirigidas estan dirigidas implementar algunos aspectos de estos aranceles, y no a la parte del plan que comprometía a la UE a comprar 750.000 millones de dólares en energía estadounidense, como en gas y petróleo, y chips. Tampoco al que tenía que ver con invertir unos 600.000 millones en el país durante este mandato y comprar “grandes cantidades” de equipamiento militar.
Las concesiones que hizo la UE en Escocia, al aceptar un 15% de aranceles sobre sus productos para evitar una guerra comercial directa, fueron vistas también como una forma de mantener las garantías de seguridad estadounidenses para el continente. Después de la insistencia de Trump por invadir Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca, a muchos les ha quedado claro que esta suposición no tiene validez.
“Dadas las continuas y crecientes amenazas, incluidas las amenazas arancelarias, contra Groenlandia y Dinamarca, y sus aliados europeos, no nos ha quedado otra alternativa que suspender el trabajo sobre las dos propuestas legislativas de Turnberry hasta que EE.UU. decida volver a emprender el camino de la cooperación en lugar de la confrontación”, ha insistido Lange ante la prensa en Estrasburgo.
El movimiento ya fue anticipado el fin de semana por Manfred Weber, el líder del Partido Popular Europeo (PPE), el mayor grupo de la Cámara, quien ya dijo que la votación de momento no podrá suceder. Las líderes del grupo socialdemócrata, Iratxe García, y de los liberales, Valérie Hayer, fueron más allá y reclamaron también activar el instrumento anticoerción. “La UE no cederá a la intimidación”, subrayó la eurodiputada española.
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