Solo en 2025 Bankinter financiará hasta 640 millones de euros en operaciones en Emiratos y Arabia Saudí sin tener oficina de representación en la zona. Santander está presente desde 2024 en el mayor centro de captación de ultrarricos del mundo en Dubai y BBVA amplió su licencia para operar en Abu Dabi Leer Solo en 2025 Bankinter financiará hasta 640 millones de euros en operaciones en Emiratos y Arabia Saudí sin tener oficina de representación en la zona. Santander está presente desde 2024 en el mayor centro de captación de ultrarricos del mundo en Dubai y BBVA amplió su licencia para operar en Abu Dabi Leer
Los bancos españoles, tradicionalmente vinculados a Europa y a Latinoamérica, están aumentando su presencia en Oriente Medio, Emiratos y Arabia Saudí, donde participan en operaciones de financiación a empresas -también a través de la coinversión- y ofrecen asesoramiento a las grandes fortunas de la región. Dubái se propuso hace años convertirse en el epicentro de la innovación y su objetivo es llegar a ser uno de los grandes hubs financieros a nivel global junto a las plazas de Nueva York, Londres, Hong Kong o Tokio en la próxima década. Con varios planes estratégicos en vigor de cara a 2033 y 2050, el emirato más internacional aspira a captar capitales allende de los mares con una regulación amable hacia las grandes fortunas y posicionándose como el gran financiador de una economía más verde y sostenible, gracias al dinero que, paradójicamente, proviene de los petrodólares.
Hace tres años Dubái lanzó una iniciativa pionera a nivel global con la creación del Global Family Business and Private Wealth Centre, un proyecto especializado en los ultrarricos del planeta que busca atraer inversión y dinero al emirato dando soporte 360 a las necesidades de estos individuos. Un año más tarde Banco Santander abrió oficina allí a través de su banca privada de Oriente Medio, que opera bajo su filial de Internacional con sede en Suiza. La entidad confiesa que no es un mercado «core» para el banco, aunque sí reconoce la capacidad que tiene este enclave estratégico para «conectar distintos centros financieros de referencia» hacia Asia y el resto de Oriente. Por ello en marzo de 2024 abrieron oficina de representación en Doha (Catar) y a finales de este año, en Shenzhen, China, a través de la división de su banca corporativa y de inversión.
La propuesta de Santander está centrada exclusivamente en asesorar grandes patrimonios, aunque trabaja en colaboración con el resto de áreas de negocio del banco para ofrecer «crédito especializado para clientes privados» en sus inversiones o soluciones empresariales o de mercado inmobiliario. En los años que lleva allí «el banco ha ejecutado operaciones de crédito de gran escala y alta complejidad, diseñadas a medida según la estructura patrimonial y las necesidades de cada cliente», sostienen fuentes de la entidad.
La realidad es que ninguna entidad quiere perder la oportunidad de estar presente en Emiratos Árabes (EAU) en el momento de mayor exposición internacional de esta región y cuando se espera que solo durante la próxima década se transfieran cerca de 1 billón de dólares de padres a hijos en la región. En Emiratos viven actualmente algo más de 11 millones de personas de los que la gran mayoría son expatriados. La mayor ciudad es Dubai, con cerca de 4 millones de residentes donde se incluyen la inmensa mayoría de los cerca de 55.000 ultrarricos que viven actualmente en la zona, según cálculos oficiales del emirato. Se calcula que cerca de 300 entidades financieras se han asentado ya en Emiratos.
«Las economías de la región están impulsando ambiciosos planes de diversificación e incrementando su peso en los mercados globales. Este entorno ofrece un marco muy favorable para fortalecer relaciones con fondos soberanos, inversores institucionales y grandes corporaciones, todos ellos actores clave en la transición energética y el desarrollo de infraestructuras», asevera BBVA a principios de diciembre cuando anunció que su oficina de Abu Dabi, el otro emirato estrella, había ampliado sus posibilidades de negocio en la zona tras obtener la licencia preliminar ADGM (Abu Dhabi Global Market) a través de su banca corporativa y de inversión. Para la entidad presidida por Carlos Torres la región es una aliada «estratégica» para su negocio allí. El banco, con una importantísima presencia fuera de España, sobre todo en México, señala que para su negocio corporativo y de inversión las operaciones en el exterior suponen el 43% de los ingresos.
Los fondos soberanos de Emiratos y Arabia Saudí están presentes en todas partes, desde energías renovables, a grandes empresas estratégicas europeas y españolas -como Telefónica, Iberdrola, IAG, Colonial, El Corte Inglés, Enagás…-, equipos y ligas de fútbol o en la edificación de estadios o de grandes campos de golf. El fondo más conocido en nuestro país es el que está en manos del príncipe Mohammed bin Salman de Arabia Saudí. PIF (Public Invesment Fund) cerró 2024 con 913.000 millones de dólares en activos bajo gestión. Pero no es el mayor de todos. En Abu Dabi existen otros tres fondos de inversión más con carácter público -ADIA, Mubadala (con una participación mayoritaria en Moeve) y ADQ- que suman entre todos más de 1,3 billones en activos. Catar cuenta con otro vehículo soberano, Qatar Investment Authority, con más medio billón de dólares, además de ser propietario de Qatar Airways, un brazo inversor que emplean para comprar participaciones en otras aerolíneas, como la española IAG, o por medio de Qatar Sport, su filial deportiva. Dubái tiene también otros dos vehículos para invertir, el Investment Corporation of Dubai y Dubai Investment Fund, que cuenta con cerca de 380.000 millones de dólares en activos gestionados en 55 empresas participadas.
Bankinter, por su perfil de cliente con mayores ingresos y más cercano al mundo de la inversión, está teniendo una trayectoria muy significativa en la zona que comprenden los países del Golfo pérsico. La entidad reconoce ser un «banco muy activo financiando operaciones» allí, donde destaca países como «Catar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita» donde «financiará un importe global de en torno a 640 millones de euros en este 2025», explican fuentes del banco consultadas por EL MUNDO, sin tener ni siquiera una oficina de representación allí. La firma que capitanea Gloria Ortiz asegura que ha podido elegir con qué bancos trabajar y en qué operaciones de coinversión participar (aquellas de mejor rating crediticio) y «cuyo destino es la financiación de operaciones de comercio exterior» que tienen como origen o destino Emiratos o Arabia Saudí.
Banco Sabadell fue pionero en establecerse en el mundo de Oriente Medio cuando desembarcó en Dubai en el año 2009 con una oficina de representación. El objetivo del banco, según aclara a este periódico, es ayudar a la empresa española a aterrizar allí y hacer crecer su negocio. Dos años más tarde, en 2011, llegó CaixaBank donde también cuenta con una oficina de representación en la zona, que sirven para ayudar a sus clientes pero no pueden abrir líneas de negocio, para lo que se necesitaría una licencia bancaria adicional. La entidad catalana cuenta con oficinas de representación en China (Pekín, Shanghai y Hong Kong); India (Nueva Deli) y en Singapur a través de su filial de negocio CIB. De hecho, para tratarse de una entidad eminentemente española y portuguesa, CaixaBank reconoce que la banca corporativa y de inversión canaliza ya más del 35% de todo su negocio fuera de España.
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