Kimi Antonelli se pasea en Mónaco, favorecido por el ‘apagón’ de Verstappen

Tras un eterno GP de Mónaco, casi dos horas y media de carrera, con un sinfín de sanciones, un coche de seguridad, una bandera roja, accidentes varios y averías sorpresa, Kimi Antonelli salió del Principado más líder todavía con una victoria incontestable. Y plácida. 

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 El italiano de Mercedes llegará mucho más líder al GP de Barcelona-Catalunya con su victoria por aplastamiento en Mónaco  

Tras un eterno GP de Mónaco, casi dos horas y media de carrera, con un sinfín de sanciones, un coche de seguridad, una bandera roja, accidentes varios y averías sorpresa, Kimi Antonelli salió del Principado más líder todavía con una victoria incontestable. Y plácida. 

Se paseó el italiano desde la salida, en la que se encontró con el regalo del apagón de Max Verstappen, el único que podía amenazar su autoridad. El Red Bull se quedó clavado y el Mercedes se fugó hacia su quinta victoria consecutiva en seis Grandes Premios. No hay quien frene al líder, que ya acumula 68 puntos de ventaja sobre su vecino George Russell, segundo cero seguido, ahora por sanción.

Fiasco en la salida

Antonelli vio cómo se le abría el cielo de Mónaco al quedarse clavado en la salida el Red Bull de Verstappen, su única amenaza

Menudo jarro de agua fría se llevaron los aficionados, los de Mónaco y los telespectadores en la distancia. La salida de la carrera monegasca, uno de los momentos calientes y más decisivos, quedó totalmente diluida. Era la gran ocasión para que Verstappen pusiera en aprietos al líder Antonelli, de que el Red Bull presionase al poderoso Mercedes e, incluso, pudiera optar a la victoria. 

Pero al apagarse los semáforos, el coche energético se quedó clavado, por un fallo del motor Ford, y el coche plateado de Antonelli se largó a por su primera victoria en Mónaco sin mirar atrás, sin oposición alguna. Le separaban de la gloria 78 vueltas interminables.

Una carrera anómala por una salida decepcionante que dejó a Antonelli solo, sin la sombra de su gran amenaza, con más de 5 segundos de ventaja al llegar a la vuelta 10, perseguido muy de lejos por los dos Ferrari, que se vieron aupados al podio por gentileza también del Red Bull averiado. ¿Serían capaces al menos de acercarse al Mercedes y dar un poco de emoción al habitual via crucis de Mónaco? Ni por asomo. 

Otros alicientes

Russell animó una descafeinada carrera con su pelea por el cuarto puesto con Hadjar

Con el ganador decidido desde el arranque, y las posiciones de podio bastante claras –si no fallaban los Ferrari-, la única incertidumbre que ofrecía la carrera de Mónaco era el avance de la clase noble y la actuación de los españoles. Destacó la buena salida de Fernando Alonso, de penúltimo (21.º) a 17.º, superando a Pérez, Bearman, Bottas y a Bortoleto (que salió del pit-lane). Y Carlos Sainz ganó una casilla (la del retirado Verstappen), de 12.º a 11.º.

En la zona noble, Russell era quien más tenía que ganar. El segundo del Mundial necesitaba minimizar las pérdidas con su compañero-rival. Rodaba quinto, detrás del Racing Bulls de Hadjar, y se desesperaba por superar al francés. Ni conocer las calles y rincones del Principado donde reside le fueron de ayuda al inglés, que no encontraba ni un hueco para adelantar. 

Russell pidió penalización y ganar la posición del francés al saltarse la chicane y beneficiarse para mantenerse delante el Racing Bulls (v. 29). Dirección de carrera no le hizo caso.

Finalmente pudo superar al Racing Bulls en la vuelta 34, al ganar la posición al francés en el pit-stop. Era cuarto virtual.

Campeón en apuros

Norris abandonaba por avería del McLaren

Mientras al frente de la carrera Antonelli podía realizar su parada tranquilamente y regresar a pista sin perder posición, con 17s de ventaja sobre Hamilton y 30 sobre Leclerc, los Ferrari pelearían por el orden del podio. Lewis tenía una penalización de 5 segundos por exceder la velocidad en el pit-lane, por lo que su vecino monegasco redujo la distancia para poder superarlo cuando le aplicasen el castigo.

Otro de los notables, el campeón Lando Norris, tenía que retirarse por avería de su McLaren (v. 45). El inglés ralentizaba dentro del túnel y le superaban Russell y Hadjar. Otro campeón en problemas. Y su vecino australiano Piastri recibía un castigo de 5 segundos por exceso de velocidad en el pit-lane, que le costaba perder el 6.º puesto.

‘Safety-car’ inesperado

La aparición del coche de seguridad por accidente de Stroll precipitó el baile de ‘pit-stops’, el enfado y retirada de Leclerc, el error de Mercedes y una sanción a Russell

El guión de la carrera anodina se animó con la aparición de un coche de seguridad por accidente de Lance Stroll (v. 62) que tuvo consecuencias insospechadas. Y no pocas. 

Todos los coches pasaron por el garaje a cambiar de gomas para las últimas 16 vueltas. Ferrari paró a sus dos coches, lo que enojó a Leclerc, que se quería mantener en pista y rebasar a Hamilton cuando este cumpliese sus 5s de castigo (que no cumplió). Mercedes también hizo parar a sus dos coches y perdió la cuarta posición Russell con Hadjar, al tener que esperarse el inglés a que cambiaran las gomas a Antonelli. Además, no ejecutó su castigo de 5s.

La reanudación de la carrera (v. 66) deparó sorpresa mayúscula: en el relanzamiento, Leclerc se estrelló contra el muro en la última curva antes de pasar por meta… Se frustraba el doble podio de Ferrari. Y explotaba enfadadísimo el monegasco. 

Subiría al cajón Hadjar, asegurado por la sanción a Russell, que no había cumplido correctamente los 5s de detención del coche en el pit-stop. Le metían de castigo un drive-throuhg (tener que pasar por la calle de boxes); su segundo cero consecutivo.

Acto seguido, Dirección de carrera decretó bandera roja para inspeccionar la pista al moverse las protecciones en la curva 19 del accidente. Quedaban 10 vueltas para la finalización. A la vez que informaba que Hamilton y Hadjar, el segundo y el tercero, estaban siendo investigados por no cumplir el procedimiento detrás del safety-car (dejaron más distancia de lo reglamentado). Ninguno de los dos sería sancionado.

Carrera a 8 vueltas

Antonelli volvió a arrancar a la perfección en la resalida y Hamilton no pudo cazarlo

Tras dar un par de vueltas de reconocimiento detrás del coche de seguridad, la carrera, a 8 giros finales, se reanudó desde parado, desde la parrilla. Una última oportunidad para Hamilton, para poder dar caza a Antonelli. El italiano volvió a salir a la perfección y el Ferrari no pudo seguirlo. Se fugó el líder otra vez. Tercero era Russell, pero tenía pendiente una sanción, por lo que el tercer cajón del podio apuntaba a Piastri (ya que Gasly y Hadjar tenían sanciones pendientes).

La mala suerte se cebó con Carlos Sainz, que sufrió un accidente a la salida de Loewe, donde el Audi de Hüilkenberg lo envió contra el muro cuando aspiraba a los puntos (iba 10.º). 

En las ocho vueltas de carrera, Antonelli reconstruyó pronto un cojín de seguridad de 4s sobre Hamilton, a base de vueltas rápidas, mientras que Gasly y Hadjar se batían por cerrar el podio. Fue para el de Red Bull, por la sanción de 3 segundos que tenía el de Alpine, que cayó al 7.º puesto.

Fernando Alonso finalizó a las puertas de los puntos, 12.º.

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