Israel y Líbano se sientan a negociar por primera vez en más de cuarenta años

Líbano se sienta a la mesa de negociación con Israel este martes de forma directa por primera vez en más de cuatro décadas para tratar de poner fin a la violencia y los ataques e invasiones israelíes, en unas conversaciones de muy bajo nivel que casi todos consideran abocadas al fracaso ya antes de comenzar. El principal motivo: el grupo chií Hizbulah, aliado de Irán y contra quien lucha Israel en territorio libanés, ha anunciado que no acatará ningún acuerdo que salga de este diálogo. 

Seguir leyendo…

 La advertencia de Hizbulah que se niega a acatar ningún acuerdo que salga de las conversaciones auspiciadas por EE.UU. es solo uno de los numerosos obstáculos del proceso  

Líbano se sienta a la mesa de negociación con Israel este martes de forma directa por primera vez en más de cuatro décadas para tratar de poner fin a la violencia y los ataques e invasiones israelíes, en unas conversaciones de muy bajo nivel que casi todos consideran abocadas al fracaso ya antes de comenzar. El principal motivo: el grupo chií Hizbulah, aliado de Irán y contra quien lucha Israel en territorio libanés, ha anunciado que no acatará ningún acuerdo que salga de este diálogo. 

La reunión, que tendrá lugar en Washington a las 11 horas (17 hora española) bajo la mediación del secretario de Estado de EE.UU. Marco Rubio, contará con la presencia de los embajadores de Israel y Líbano y del embajador estadounidense en Beirut. El encuentro tiene lugar a seis semanas del inicio de una guerra que deja más de 2.000 muertos y un millón de desplazados en Líbano y a siete días del alto el fuego en Irán, del que Israel se ha desentendido para continuar con su operación de desarmar Hizbulah.  

Estas son algunas claves para entender los obstáculos a los que se enfrenta el proceso y los principales puntos de desacuerdo:

El dilema del alto el fuego

Ambos equipos negociadores llegan a la sala con objetivos diferentes para la jornada: Líbano busca lograr un alto el fuego que dé pie a abrir posteriormente un diálogo más a fondo. Por su parte, Israel -cuyas tropas han ocupado el sur de Líbano- no está dispuesto ni a abordar la posibilidad de un cese de hostilidades y busca exclusivamente el “desarme y expulsión de Hizbulah”, según declaró el lunes la portavoz del gobierno israelí, Shosh Bedrosian.

Líbano busca lograr un alto el fuego, Israel aspira al desarme de Hizbulah 

Por ello, el presidente libanés, Joseph Aoun, quien había estado promoviendo esta iniciativa desde el inicio de la guerra, avisó el lunes de que las dos partes deberán hacer concesiones. “Israel debe responder a los llamamientos libaneses, árabes e internacionales para que cese sus ataques contra Líbano e inicie negociaciones”, señaló.

Oposición de Hizbulah

Uno de los principales mantras de Líbano ha sido que solo el Estado tiene el derecho a negociar en nombre del país, volviendo a dar portazo a Hizbulah, que se enfrenta a Israel en su segunda guerra en apenas año y medio.

El líder del movimiento chií, Naim Qassem, rechazó el lunes las inminentes conversaciones “sin sentido” con Israel. “Esta negociación es rendirse, es despojar a Líbano de su fuerza”, zanjó el clérigo chií, que hizo coincidir su primer discurso televisado en varias semanas con la víspera de la reunión en Estados Unidos. En la misma dirección se pronunció Wafiq Safa, un alto cargo político de Hizbulah, quien declaró a la agencia Ap que no están “obligados” a acatar “lo que acuerden”. 

Hizbulah no está obligado a acatar lo que acuerden

El desarme imposible

El problema no es tanto la oposición de Hizbulah a este proceso, pues se asumía dispuesto a acatar un alto el fuego en el marco de la iniciativa iraní, como lo es conseguir su desarme, el principal objetivo de Israel durante las conversaciones. 

El Gobierno libanés aprobó un plan para el desarme el verano pasado y redobló su compromiso con la medida después de que un ataque unilateral de Hizbulah a comienzos de marzo – como respuesta a los bombardeos de EE.UU. e Israel sobre Irán- desatara la actual ofensiva israelí contra Líbano.

Violencia interna

Temor a que Líbano se vea abocado a desarmar por la fuerza a Hizbulah

Sin embargo, la formación chií se niega a deponer las armas al considerar que Líbano quedaría desprotegido y a merced de Israel, lo que deja al Estado libanés con la única opción de quitárselas por la fuerza, abriendo potencialmente la puerta al estallido de una violencia interna que muchos temen, ahora más que nunca.

Demandas e invasión de Israel

Tan solo un día antes del inicio de las conversaciones, el primer ministro israelí, Beniamín Netanyahu, confirmó que sigue buscando la creación de una “zona de seguridad sólida y más profunda” en el sur de Líbano, donde pretende controlar toda la franja comprendida entre la frontera de facto y el río Litani.

La invasión del territorio libanés sin final a la vista, entre otros planes a los que Netanyahu no parece dispuesto a renunciar, como despoblar y asolar las aldeas fronterizas, ponen a Líbano en una difícil posición para negociar.

Algunos expertos consideran que, para Israel, sentarse a la mesa sería solamente una forma de mostrar que ha puesto de su parte, sin intenciones reales de encontrar una solución negociada, y que Líbano sería bastante consciente de esta realidad.

Las demandas de Hizbulah 

Ninguna de las partes tiene una hoja de ruta trazada, incluida la mediación estadounidense, que en el 2024 sí logró alcanzar un alto el fuego con aportaciones de Hizbulah y con su aliado Nabih Berri, presidente del Parlamento, como principal negociador por parte de Líbano. Sin embargo, el lunes mismo, Qassem volvió a citar los mismos requisitos que estuvo pidiendo los 15 meses que duró aquel cese de hostilidades: el final de los ataques israelíes, la retirada de sus fuerzas del territorio libanés y la reconstrucción del sur de Líbano.

La no relación entre Hizbulah y el gobierno libanés

Safa afirmó que Hizbulah actualmente no se comunica directamente con el presidente Joseph Aoun ni con el primer ministro Nawaf Salam, sino que todas sus comunicaciones se realizan a través de Berri, líder del partido Amal. El político de Hizbulah añadió que, si se produce un alto el fuego y la retirada de las tropas israelíes del Líbano, el grupo —que se autodenomina movimiento de “resistencia” contra su archienemigo Israel— está dispuesto a negociar con el gobierno libanés sobre el destino de sus armas. “El tema de las armas de la resistencia es un asunto libanés que no tiene nada que ver con Israel ni con Estados Unidos”, concluyó Safa.

Etiquetas

 Internacional

Noticias Similares