El despliegue militar israelí durante la guerra con Irán no se limitó a sus propias fronteras. Según una exclusiva de la cadena CNN, Tel Aviv desplegó de forma encubierta tropas y equipos de inteligencia en el sur de Azerbaiyán. Según las fuentes citadas por el medio estadounidense, los soldados fueron movilizados cerca de la frontera iraní, a menos de 100 kilómetros de la ciudad persa de Tabriz, duramente bombardeada durante el mes y medio de conflicto.
Los soldados israelíes fueron desplegados cerca a de la frontera del país persa, a menos de cien kilómetros de la ciudad de Tabriz
El despliegue militar israelí durante la guerra con Irán no se limitó a sus propias fronteras. Según una exclusiva de la cadena CNN, Tel Aviv desplegó de forma encubierta tropas y equipos de inteligencia en el sur de Azerbaiyán. Según las fuentes citadas por el medio estadounidense, los soldados fueron movilizados cerca de la frontera iraní, a menos de 100 kilómetros de la ciudad persa de Tabriz, duramente bombardeada durante el mes y medio de conflicto.
Esas bases secretas sirvieron para desplegar comandos especiales de inteligencia y drones para garantizar un punto desde el que atacar el norte de Irán a corta distancia. El contingente estaba compuesto por varias decenas de efectivos, entre ellos miembros de fuerzas especiales, unidades de rescate aerotransportadas y personal del Mossad. De acuerdo con las fuentes consultadas por la cadena estadounidense, Israel desplegó fuerzas a lo largo de toda la periferia iraní, creando una red de posiciones avanzadas que le permitió extender su alcance militar cientos de kilómetros dentro del territorio enemigo.
El contingente enviado a Azerbaiyán incluyó miembros de las fuerzas especiales, unidades de rescate aerotransportadas y personal del Mossad
La infraestructura desarrollada en Azerbaiyán habría comenzado a construirse semanas antes del inicio de la guerra. Según CNN, Israel puso en marcha a mediados de enero una operación secreta en la frontera con Irán para instalar sistemas de vigilancia electrónica y equipos de inteligencia destinados a seguir los movimientos militares iraníes y detectar posibles lanzamientos de misiles. Aunque la Administración Trump canceló en el último momento los ataques que debían servir de cobertura a esa misión, las autoridades israelíes decidieron continuar adelante. En el operativo participaron cazas furtivos y unidades de fuerzas especiales.
Entre las acciones supuestamente facilitadas por esta red figura la muerte, el 4 de marzo, de Rahman Moqadam, responsable de inteligencia de la Guardia Revolucionaria iraní. Israel le acusaba de estar implicado en la planificación de un intento de asesinato contra Donald Trump en 2024. Al día siguiente, varios drones impactaron contra el aeropuerto de Najicheván, enclave azerí situado entre Armenia, Irán y Turquía, que provocaron daños en una terminal y varios heridos. El presidente azerí, Ilham Aliyev, atribuyó el ataque a Irán, una acusación que Teherán rechazó de forma categórica.
La nación del Cáucaso es aliada desde hace años de los israelíes: Bakú se ha convertido uno de sus principales proveedores de petróleo y un gran comprador de armamento israelí. Por el momento, el gobierno azerí no ha confirmado la presencia israelí en su territorio, y la embajada de Azerbaiyán en Estados Unidos aseguró que se trata de “afirmaciones infundadas”.
El país del Cáucaso es un aliado de Tel Aviv desde hace años y uno de sus grandes proveedores de petróleo
Teherán contempla con desconfianza esta estrecha relación, alimentada tanto por la presencia de una numerosa minoría azerí en territorio iraní como por el temor de que Azerbaiyán pueda convertirse en una plataforma para operaciones militares o de inteligencia dirigidas contra la República Islámica.
La emisora CNN señala, además, que el caso azerí forma parte de una estrategia más amplia del Ejército israelí para expandir su presencia en la región y más allá. Diversas fuentes apuntan a que Israel tiene bases militares no oficiales en Irak, Somalilandia y Emiratos Árabes Unidos.
La monarquía emiratí, aliada estratégica de Estados Unidos, también participó en los ataques sobre el régimen de los ayatolás, mientras que Teherán lanzó centenares de drones y misiles balísticos contra el país del golfo Pérsico. Además, medios estadounidenses habían informado previamente de que Israel desplegó durante la guerra una batería antimisiles Cúpula de Hierro en Emiratos Árabes Unidos y mantuvo dos bases secretas en Irak para tareas logísticas y eventuales operaciones de rescate.
En el caso de Somalilandia, Israel usó el territorio separatista del cuerno de África reconocido oficialmente por el Estado hebreo el pasado diciembre, como punto de apoyo logístico para operaciones de largo alcance. Allí habría operado una instalación destinada a facilitar escalas y repostajes de aeronaves que participaban en misiones relacionadas con Irán.
Diversas fuentes apuntan a que Israel tiene bases militares no oficiales en Irak, Somalilandia y Emiratos Árabes Unidos
La existencia de esta red de posiciones encubiertas ilustra la dimensión regional de un conflicto que se libró mucho más allá de las fronteras iraníes. Israel y Estados Unidos lanzaron su ofensiva contra Irán el 28 de febrero con el objetivo declarado de degradar las capacidades militares de la República Islámica y destruir sus programas nuclear y balístico. Aunque Donald Trump anunció una tregua el 8 de abril, los esfuerzos diplomáticos posteriores siguen atascados por las discrepancias en torno al futuro del programa nuclear iraní y al control del estratégico estrecho de Ormuz.
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