Cuando el Barcelona aún no había mandado la carta de protesta contra los arbitrajes a la Federación y el CTA –se estaba cociendo el malestar–, el primero en tomar la iniciativa e ir a pedir explicaciones fue Hansi Flick, que se fue a ver a Martínez Munuera. Solo así, tras charlar cara a cara y sin focos con el árbitro, pudo el alemán pasar página, empezar a analizar la derrota que pone muy cuesta arriba estar en la final de la Copa y preparar el derbi contra el Girona en el que su equipo debe defender hoy el liderato del campeonato.
Con el Barça jugándose el liderato en Montilivi, el técnico mira al futuro e insta a su equipo a reaccionar
Cuando el Barcelona aún no había mandado la carta de protesta contra los arbitrajes a la Federación y el CTA –se estaba cociendo el malestar–, el primero en tomar la iniciativa e ir a pedir explicaciones fue Hansi Flick, que se fue a ver a Martínez Munuera. Solo así, tras charlar cara a cara y sin focos con el árbitro, pudo el alemán pasar página, empezar a analizar la derrota que pone muy cuesta arriba estar en la final de la Copa y preparar el derbi contra el Girona en el que su equipo debe defender hoy el liderato del campeonato.
Después de comparecer ante los medios en el Metropolitano y antes de coger el avión de vuelta a Barcelona, el entrenador blaugrana tenía algo que le carcomía por dentro, algo que necesitaba resolver. Así que Flick no se lo pensó, enfiló el camino hacia el vestuario del equipo arbitral en el estadio del Atlético y motu proprio llamó a la puerta. Seguía sin entender qué había pasado en el gol anulado a Cubarsí y por qué se tardaron siete minutos en decidir que el tanto no podía subir al marcador por fuera de juego del defensa barcelonista.
Pasar página
No le compensa ni referirse al Madrid ni comentar los arbitrajes pero sí que defiende lo que cree y prioriza el diálogo
“Tras el partido sentí la necesidad de hablar con los árbitros, quería que me explicasen el fuera de juego en el gol”, reveló el entrenador del Barça. Pero ya se sabe que a veces, ese impulso tan racional, el de querer hablar y dialogar para entender, puede ser visto como algo heterodoxo y hasta una excentricidad que no ha lugar.
Esta vez, no. Martínez Munuera no se atrincheró sino que le atendió. “Agradecí que me abriesen la puerta y que conversaran conmigo”, aplaudió el técnico del Barça. “Yo llamé a la puerta y hablamos bien, fue bueno. En el campo hay tensión y te fijas mucho en tu equipo pero en el vestuario hay que mantener la calma y tener buena relación. Me pareció un paso adelante”, destacó el entrenador alemán.
Tono conciliador pero con mensaje
El germano pide al colectivo arbitral que quiera mejorar. “Todos cometemos errores pero lo que quiero ver es que se intenta mejorar: en mi equipo y en los árbitros”
Quizás esa reacción del colegiado alicantino apaciguó los ánimos de Flick, mosqueado nada más acabar el encuentro, pero lo cierto es que ayer el entrenador del Barcelona prefirió morderse la lengua, tender la mano y no echar más leña al fuego de la polémica arbitral, ya muy vivo en las últimas 72 horas, incluyendo el Real Madrid–Real Sociedad del sábado noche.
Hansi Flick es de los que piensa que todo lo que no está al alcance de sus manos es ruido que le molesta y distracciones que le descentran y le alejan de su objetivo. Sabe que no le compensa en la sala de prensa ni referirse al Real Madrid –lo aprendió pronto– ni comentar los arbitrajes –eso ya lo traía de serie–. Y aunque hizo equilibrios decidió que es más importante el derbi en Montilivi donde el Barça se juega el liderato de la Liga que remover el pasado de la ida de las semifinales de la Copa del Rey.
Para mí, Raphinha fue el mejor de la temporada pasada, el mejor del mundo”
Hansi FlickEntrenador del Barcelona
Pero el técnico alemán también ha demostrado desde que se sienta en el banquillo del Barcelona que es de los que defiende en lo que cree y lo lleva hasta las últimas consecuencias. Lo hace en su libreto táctico de entrenador y en el día a día. E igual que él y su Barça han hecho autocrítica, pide que el estamento arbitral también mejore. “Hay cosas no nos gustan pero que nosotros no podemos cambiar. Todos somos humanos y cometemos errores pero lo que quiero ver es que se busca mejorar. Lo quiero ver de mi equipo, en mi staff y también de los árbitros. Todas las personas implicadas en el fútbol quieren lo mismo: neutralidad. El Barça, el Atlético, el Getafe… Lo importante es intentar mejorar”, insistió Flick para que su mensaje no caiga en saco roto ahora que llega la parte decisiva de la Liga, que se entra en el último tercio.
Dentro de su tono conciliador, el entrenador del Barça quiso aclarar que en la derrota ante el Atlético no tuvo nada que ver la actuación arbitral. “No fue culpa del árbitro que perdiéramos”, precisó. De hecho, el técnico ha analizado bien el 4-0 y no esconde que “fue una lección” sobre cómo encarar ciertos partidos porque no le gustó que faltasen ciertas esencias.
Lección para los partidos importantes
El técnico considera que el Atlético estuvo más metido en el partido desde el principio. “Hay que salir fuerte desde el primer segundo y luchar hasta el último”
“Para mí, el Atlético estaba preparado para esa batalla. Fue un partido de nivel Champions y en la primera parte no tuvimos actitud competitiva. Ellos ganaban todos los duelos, eso es lo que quiero ver en mi equipo. Con nuestra calidad podemos ganar a cualquier equipo pero solo si estamos concentrados”, sentenció, antes de avisar que en los partidos grandes, en la Champions o en la vuelta contra el Atlético “hay que salir fuerte desde el primer segundo y luchar hasta el último”.
Eso sí, Flick ya mira al futuro, a la Liga y al Girona. “La derrota puede llegar pero es importante cómo reaccionas y yo ahora quiero ver esa reacción”, arengó.
Una de las grandes noticias de esta noche para el Barcelona es el regreso de Raphinha, un hombre clave para Flick, que le considera un líder y un ejemplo, y que se ha perdido 15 partidos (de 37) este curso entre varias lesiones. “Es un jugador importante y le echamos de menos cuando no está. En los entrenamientos vemos que él mejora la intensidad y la dinámica. Para mí fue el mejor de la temporada pasada, el mejor del mundo”, puntualizó. Un refuerzo de lujo para un derbi clave. Pedri y Gavi aún tendrán que esperar.
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