La Policía Nacional ha solicitado la documentación a 7.696 pasajeros extracomunitarios llegados a España en vuelos procedentes de Italia desde que el Gobierno restableció temporalmente los controles fronterizos entre ambos países el pasado 8 de agosto. En ese periodo se han supervisado 696 vuelos y han participado 1.144 agentes, según los últimos datos del Ministerio del Interior.
La suspensión parcial de Schengen entre ambos países afecta a 696 vuelos y ha movilizado a 1.144 agentes desde el 8 de agosto
La Policía Nacional ha solicitado la documentación a 7.696 pasajeros extracomunitarios llegados a España en vuelos procedentes de Italia desde que el Gobierno restableció temporalmente los controles fronterizos entre ambos países el pasado 8 de agosto. En ese periodo se han supervisado 696 vuelos y han participado 1.144 agentes, según los últimos datos del Ministerio del Interior.
Las comprobaciones son aleatorias y se centran en ciudadanos de países no pertenecientes a la Unión Europea que viajan en conexiones procedentes de Italia. Se han realizado en aeropuertos como Madrid, Barcelona, Málaga, Sevilla, Valencia, Alicante, Bilbao, Mallorca, Menorca, Ibiza y varios aeródromos de Canarias.
Desde la última actualización, Madrid ha concentrado el mayor número de identificaciones, con 185 pasajeros. En Barcelona se ha solicitado la documentación a 72 viajeros de cuatro vuelos. También se han realizado comprobaciones en Málaga, Sevilla, Valencia, Baleares y Canarias, aunque con cifras mucho menores.
La medida española responde a la decisión previa del Gobierno de Giorgia Meloni de restablecer los controles fronterizos para los viajeros procedentes de España tras la crisis migratoria de Ceuta de finales de julio. Italia argumentó que la entrada masiva de personas podía favorecer posteriores desplazamientos hacia otros países europeos.
Los controles se aplicarán hasta el próximo 7 de septiembre
España reaccionó dos días después aplicando controles equivalentes a las conexiones procedentes de Italia y fijó inicialmente su vigencia hasta el próximo 7 de septiembre.
Italia, por su parte, debía revisar su decisión el 15 de agosto, pero la medida continúa en vigor. El ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, aseguró este viernes que las “condiciones objetivas de peligro” que motivaron los controles siguen presentes, aunque expresó su deseo de que puedan levantarse “lo antes posible”.
Pese a la suspensión parcial de Schengen, el impacto sobre los viajeros está siendo limitado. Los controles se concentran en pasajeros extracomunitarios y, hasta ahora, no han provocado incrementos significativos de los tiempos de espera ni incidencias relevantes en las conexiones aéreas entre España e Italia.
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