La victoria solvente del Real Madrid ante la Real Sociedad el sábado (4-1) dejó muchas imágenes, como los goles de gran gesto técnico de Gonzalo y Valverde, o el cuajo del equipo de Álvaro Arbeloa que parece que va encontrando una versión fiable. Aunque, especialmente, destacaron los penaltis a Vinícius. El brasileño fue el auténtico protagonista del encuentro, con sus desbordes y sus dos tantos fruto de esas dos infracciones cometidas a él. Dos acciones al límite en las que hay contacto y que para el técnico Pellegrino Materazzo “hay razón para pitarlos”.
Durante el encuentro ante la Real Sociedad, el club repitió hasta seis veces el primer derribo de Aramburu pero en cambio no hizo lo mismo con el de Huijsen y con el segundo al brasileño
La victoria solvente del Real Madrid ante la Real Sociedad el sábado (4-1) dejó muchas imágenes, como los goles de gran gesto técnico de Gonzalo y Valverde, o el cuajo del equipo de Álvaro Arbeloa que parece que va encontrando una versión fiable. Aunque, especialmente, destacaron los penaltis a Vinícius. El brasileño fue el auténtico protagonista del encuentro, con sus desbordes y sus dos tantos fruto de esas dos infracciones cometidas a él. Dos acciones al límite en las que hay contacto y que para el técnico Pellegrino Materazzo “hay razón para pitarlos”.
Desde el Santiago Bernabéu también llamó la atención el juego del videomarcador para acentuar de distinta manera las tres infracciones que se castigaron con pena máxima. En la primera, Huijsen derriba a Yangel Herrera. La imagen no deja discusión, pero en los videomarcadores no se procedió a la repetición. Entre otras cosas, y se intuye, para no dejar en evidencia al central de 20 años, silbado después por su acción imprudente y el nivel que está mostrando, algo por debajo del esperado.
Una dinámica con el videomarcador que viró cuatro minutos después. Vinícius cayó en el área después del toque de Aramburu. La imagen se vio hasta en seis ocasiones desde distintos ángulos en el estadio. Se hizo hincapié en el momento en el que el pie del defensor venezolano de la Real choca con el brasileño después de la finta.
En la segunda mitad, en cambio, no hubo ni una repetición del segundo penalti al brasileño, que dejó más dudas. En este caso, Vinícius deja atrás al propio Aramburu con un regate sorprendente. El venezolano se lanza en tijera y, antes de impactar al extremo, este se deja caer, por lo que el contacto se produce ya con el jugador medio en el suelo. Una acción que dejó dudas aunque para el colegiado fuera clara.
Al acabar el partido, el propio Aramburu, que no tuvo el día pese a la gran temporada que está haciendo, se fue a hablar con los colegiados al centro del campo. Estuve alrededor de dos minutos pidiendo explicaciones y detallando ambas jugadas.
El Real Madrid ha disfrutado de 13 penaltis en 24 partidos. El equipo blanco fue mucho más que ese detalle ante la Real. Y el equipo donostiarra pasa página como dicta su entrenador, que considera que sus jugadores facilitaron que se señalaran ambas infracciones. Si el videomarcador es la prueba de la verdad, el mensaje del Real Madrid se dilucido con esas emisión u omisión de las imágenes.
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