Becca Good, esposa de Renee Good, la madre de tres hijos asesinada en Minneapolis por un agente del ICE, resume su tragedia personal, así como el conflicto social que azota Estados Unidos, con una frase demoledora: “Nosotras teníamos silbatos; ellos tenían armas”.
El mandatario estadounidense convierte el ICE en una fuerza paramilitar con fines políticos y anuncia que “el día del ajuste de cuentas se acerca”
Becca Good, esposa de Renee Good, la madre de tres hijos asesinada en Minneapolis por un agente del ICE, resume su tragedia personal, así como el conflicto social que azota Estados Unidos, con una frase demoledora: “Nosotras teníamos silbatos; ellos tenían armas”.
Los activistas a favor de los derechos de los inmigrantes sin papeles en regla soplan silbatos para alertar de una redada, y esto es lo que hacían Becca y Renne el pasado día 7 en Minneapolis, cuando un agente del Servicio de Control de la Inmigración (ICE) le disparó tres veces y la mató en el acto.
Reed Brody, abogado y fiscal estadounidense especializado en la defensa de los derechos humanos, considera que el presidente Donald Trump “nos está llevando hacia una guerra civil en la que solo los suyos tienen armas”.
Trump nos lleva hacia una guerra civil en la que solo los suyos tienen armas”
“El día de la retribución y el ajuste de cuentas” se acerca, ha advertido el presidente en su cuenta de Truth Social.
Trump ha perdonado a más de 1.500 personas procesadas por el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. Cientos de ellas forman parte de milicias armadas de extrema derecha.
El presidente amenaza, asimismo, con invocar la ley de Insurrección de 1807, que le faculta para desplegar a las fuerzas armadas en las ciudades. El pasado otoño, a los generales reunidos en una base de Virginia les pidió que vean las ciudades como “lugares de entrenamiento”.
Stephen Miller, asesor de seguridad nacional, acusa de insurreccionistas a los activistas que hostigan a los agentes del ICE. Él y el presidente, además, han denunciado que Renee Good era una terrorista.
ICE es hoy uno de los cuerpos de seguridad más importantes del mundo. Cuenta con 22.000 agentes y un presupuesto anual de 37.500 millones de dólares.
Estamos en una trampa orwelliana en la que la autoridad quebranta la ley”
Tim Walz, gobernador de Minnesota, lo ha comparado con la Gestapo. Varios analistas han trazado paralelismos con el KGB, la Stasi o el SAVAK iraní. Reed Brody habla de Sturmtruppen, la fuerza de choque del ejército alemán, mientras que el historiador Timothy Snyder no duda en identificar al ICE con “una fuerza paramilitar al servicio del presidente” que, además, “no puede hacer cumplir la ley porque ella misma la está violando al parar por la calle a ciudadanos por el color de su piel y pedirles que se identifiquen”. “Estamos en una trampa orwelliana –añade Snyder– porque la autoridad que dice defender la ley es, precisamente, quien la quebranta”.
El gobernador Walz y otros políticos han pedido a Trump que retire a los agentes del ICE y ayude a tranquilizar las comunidades que han soliviantado. El presidente, sin embargo, fiel a su estrategia de intensificar siempre los ataques, ha enviado más agentes a Minneapolis. Ahora hay unos 3.000 y son más que todos los policías de la ciudad.
Brody ve en esta actitud una estrategia muy clara: “Aumentar la agresividad de ICE para generar odio y provocar una respuesta ciudadana. Cuanto más se acelere la tensión, más fácil será justificar la intervención del ejército.”
Trump ya quiso desplegar a las fuerzas armadas en el 2020 para frenar al movimiento Black Lives Matter, pero entonces el secretario de Defensa y el fiscal general le convencieron de que no lo hiciera. Ahora, a su lado, sin embargo, no hay asesores que frenen sus impulsos.
La justicia es otro brazo armado a favor del presidente. Mis jueces en los tribunales de apelación –así los llama, sin tapujos– fallaron el año pasado a su favor en el 92% de los casos, según un recuento de The New York Times . La agencia Reuters ha identificado 470 personas e instituciones en la lista negra de Trump, y contra ellas ordena investigaciones policiales y judiciales.
El gobernador Walz, que figura en la lista, afirma que utilizar el departamento de Justicia para perseguir a rivales políticos es propio de una dictadura.
Trump ha designado a más de 200 jueces para que blinden sus políticas y lo están haciendo. Las maniobras del liderazgo republicano en el Congreso, además, le han permitido tener una mayoría a su favor en el Tribunal Supremo. “El sistema de balances y contrapesos que idearon los padres fundadores para impedir que un presidente se comportara como un rey absolutista ha colapsado”, se lamenta Brody.
Este abogado, que ha dedicado gran parte de su vida a perseguir dictadores, teme que la deriva violenta y autoritaria de Trump aumente a medida que se acerquen las legislativas de noviembre. Sospecha que no serán unas elecciones limpias porque las fuerzas de choque intimidarán al electorado demócrata y gran parte del recuento estará en manos de funcionarios antidemócratas.
En todo caso, Reed Brody no pierde la esperanza. Cree que el asesinato de Renee Good ha abierto los ojos a muchos estadounidenses: “La resistencia es ahora mucho más fuerte. Los silbatos son la última barrera que nos separa del fascismo total”.
La fuerza como estrategia política
Ir a la guerra
Trump ha ayudado a Israel a destruir Gaza, ha bombardeado Irán, Siria, Nigeria y Venezuela, y ha amenazado con intervenir en Groenlandia, México, Colombia y Panamá.
No hacer la paz
Trump alardeó de acabar la guerra de Ucrania en 24 horas pero no ha convencido a Putin de pactar aunque sea una tregua.
Violencia en casa
Trump ha convertido ICE en una fuerza paramilitar con fines políticos que choca con una población más movilizada a favor de los inmigrantes. Ha deportado a 70.000 de los más de 10 millones de simpapeles.
Justicia vengativa
La fiscal general y el FBI persiguen a los enemigos de Trump y ocultan las pruebas que, al parecer, lo vinculan con la red Epstein.
Intimidación
La administración arremete contra Harvard y otras universidades, así como contra los medios independientes y los despachos de abogados.
Aislacionismo
Trump ha levantado altas barreras arancelarias que no han servido todavía para crear más empleo ni frenar el crecimiento comercial de China. También ha cerrado agencias como USAID y sacado a EE.UU. de varias organizaciones y tratados internacionales
Autoritarismo
Trump gobierna por decreto y al margen del Congreso. Ha firmado 225 órdenes ejecutivas, un récord.
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