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A una semana al calor del conflicto de EEUU e Israel contra Irán, las Bolsas europeas han cerrado sus jornadas con caídas tras amenazas de Trump y advertencias en el sector energético. En esta semana, el Ibex perdió un 7% en un contexto de volatilidad alta y donde los inversores ya no saben en qué creer.
Así como estos últimos días, el contexto geopolítico y los momento de alta incertidumbre tienen mucho poder sobre el comportamiento de los mercados. «Las decisiones tomadas bajo momentos de euforia con máximos de las cotizaciones o en momentos de miedo, con pánico y recortes son siempre un desastre financiero, son las peores«, explica Isabel Giménez, directora general de la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros (FEBF). «Todos los ajustes históricos de precios en los mercados financieros continúan con recuperaciones en las cotizaciones, con lo cual la prudencia y la paciencia pagan buenos dividendos».
Sin embargo, durante estos momentos de incertidumbre resulta muy difícil mantener la cabeza fría o alejada de las noticias que podrían condicionar las finanzas. Por esto, Giménez indica que los errores se repiten al comprar siempre en máximos y vender buenos valores en el peor momento, por ejemplo. «Ante este tipo de situaciones hay que mantener las manos firmes en el volante, si hemos hecho una buena estrategia evitaremos derrapar en las curvas», señala. De esta manera, se evitan sesgos como el de confirmación -que busca confirmar las creencias preexistentes ignorando evidencias contrarias- o de anclaje -cuando hay dependencia de una primera información recibida al tomar decisiones-.
Además, otro de los problemas para los inversores en los momentos de miedo es esperar el momento perfecto. Giménez apunta que «si estamos deshojando la margarita, ese momento perfecto nunca existirá», por lo que hay una procrastinación peligrosa para las finanzas. «El inversor español es muy prudente y destina la mayoría de sus ahorros a la compra de vivienda y letras del tesoro, pero aunque es una rentabilidad segura, con la inflación estamos perdiendo dinero», sostiene la directora general de la FEBF. Y, aunque la Bolsa española esté experimentando fuertes caídas estos últimos días, quien no entró en el mercado el 2025 se perdió de revalorizaciones del 44%, según la experta, ya que el Ibex ha sido el índice con mayor rentabilidades, que «no podemos esperar que se repitan todos los años».
En este contexto, la mejor herramienta para sortear el miedo en las inversiones es «diseñar una estrategia desde cero, personalizada en función de sus necesidades, lazos y perfil de riesgo», detalla la experta, pero entrar al mercado «con mucha humildad por primera vez» y evitar el ruido. En esto, la educación financiera entra en el juego como un salvavidas para los problemas en las finanzas. Con esto, Giménez recomienda invertir solo con el capital excedente, aquel que no sea necesario para pagar los gastos básicos como una hipoteca o el coche.
Dentro de la educación financiera, la directora general de la FEBF sostiene que se debe invertir en «productos que entendamos» porque «lo sencillo muchas veces es lo más rentable» y no conviene hacer arquitecturas complejas o invertir en productos de moda que pueden no ser tan rentables. Eso sí, la diversificación en la cartera de productos puede servir para «crear un equipaje para un viaje largo que nos sirva en diferentes escenarios climáticos».
«2025 ha sido un año muy rentable, pero ahora en 2026 tenemos frentes abiertos de riesgo geopolítico, de problemas de sobrevaloración en tecnología y también dificultades de encontrar una zona geográfica en la que invertir, pero siempre la educación financiera y el análisis cuantitativo de valores que tengan buena rentabilidad son beneficiosos».
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