Cristina Piaget ha sido la gran revolución de la cuarta edición de GH DÚO. Cuando están a punto de cumplirse dos semanas del estreno de la nueva temporada del reality de Telecinco, la madrileña ha pasado de ser una figura mítica de la moda a convertirse en el epicentro de la mayor crisis de convivencia hasta la fecha. Su reciente decisión de acaparar provisiones junto a Carlos Lozano, bajo la premisa de que “hay que empezar a reaccionar” ante posibles hurtos, ha provocado un cisma absoluto. “No me fío de nadie. A sobrevivir”, sentenciaba la actriz, desencadenando una respuesta en cadena que obligó a Ion Aramendi a intervenir durante la gala del pasado domingo para exigir “ejemplaridad” y frenar las faltas de respeto que terminaron con el asalto a la cocina por parte de otras concursantes.
La modelo internacional que hoy revoluciona la convivencia en la casa de Tres Cantos ya recorría los platós de la cadena hace tres décadas, en espacios como ‘Tele 5, ¿dígame?’ o ‘La vida alrededor’
Cristina Piaget ha sido la gran revolución de la cuarta edición de GH DÚO. Cuando están a punto de cumplirse dos semanas del estreno de la nueva temporada del reality de Telecinco, la madrileña ha pasado de ser una figura mítica de la moda a convertirse en el epicentro de la mayor crisis de convivencia hasta la fecha. Su reciente decisión de acaparar provisiones junto a Carlos Lozano, bajo la premisa de que “hay que empezar a reaccionar” ante posibles hurtos, ha provocado un cisma absoluto. “No me fío de nadie. A sobrevivir”, sentenciaba la actriz, desencadenando una respuesta en cadena que obligó a Ion Aramendi a intervenir durante la gala del pasado domingo para exigir “ejemplaridad” y frenar las faltas de respeto que terminaron con el asalto a la cocina por parte de otras concursantes.
El caso es que, a pesar de que para las generaciones más jóvenes Piaget sea un rostro nuevo, su vínculo con la cadena de Fuencarral es histórico. Formada en la London Academy of Music and Drama, esta políglota capaz de expresarse en cinco idiomas fue la primera portada de ELLE en España y musa predilecta de Paco Rabanne. Sin embargo, su faceta mediática va más allá de las pasarelas de París o Nueva York. Antes de interpretar a Gala para Els Comediants o de trabajar bajo las órdenes de La Fura dels Baus, la modelo ya sabía navegar en las aguas del entretenimiento televisivo. Su naturalidad frente a las cámaras, esa que hoy desquicia a sus compañeros de encierro, es una herramienta que perfeccionó siendo apenas una veinteañera que aterrizaba en la televisión privada con la frescura de quien no tiene nada que perder.
“A buenas ofertas no se le puede decir que no”
El archivo de la cadena recupera las primeras apariciones de la actriz
Tal y como recuperó el pasado fin de semana el programa ¡Vaya fama!, fue en 1991 cuando una Cristina Piaget de solo 21 años pisaba Telecinco por primera vez. Lo hacía en el espacio Tele 5, ¿dígame?, presentándose como una joven promesa que ya entendía las reglas del juego. “A buenas ofertas no se le puede decir que no”, declaraba entonces. En aquel debut había rodado ya con figuras como José Luis López Vázquez, de quien aseguraba que era “un privilegio trabajar con gente que tiene tantas tablas”.

Y ante la pregunta de si utilizaba la distracción y el ‘hacerse la sueca’ como estrategia, Piaget era clara. “A veces hay que hacérselo, ¿no? Intento que sean las mínimas”, confesaba con una sonrisa que ya adelantaba su capacidad para la ironía. Su periplo por la cadena continúa en 1993 con La batalla de las estrellas, donde incluso se atrevió a cantar, y en 1994 en La vida alrededor, donde compartía confidencias con Mar Flores sobre la importancia del descanso.

Su versatilidad la llevó a la ficción en 2001 con la serie Esencia de poder, encarnando a la espontánea Sandra, y años antes, en 1996, demostró su agilidad mental ante los micrófonos de Caiga quien caiga. Durante un encuentro con la infanta Cristina, la modelo no dudó en dar lecciones de protocolo al reportero de las gafas negras: “Hombre, yo creo que más vale que sobre que no que falte”, respondía sobre cómo dirigirse a la aristocracia. Aquella joven que hablaba de agentes de la CIA y comedias americanas es la misma que hoy, con 55 años, mantiene en jaque a la casa de Tres Cantos.

Una madre que deja el pasado atrás
La sólida relación con su hijo y el vínculo actual con el padre del menor tras superar episodios de acoso escolar
Más allá de los focos, la vida de Cristina ha estado marcada en la última década por su hijo adolescente. La modelo ha hablado abiertamente en medios como la revista ¡Hola! sobre la maternidad en solitario, calificándola como un proceso que la ha hecho “más fuerte y más vulnerable”. Piaget defiende que las mujeres son cada vez más capaces de sacar adelante familias, a pesar del “estigma” o las opiniones ajenas que sugieren desubicación. La actriz ha centrado sus esfuerzos en proteger a su hijo, quien en 2022 sufrió bullying escolar debido a la exposición pública de su madre. “Lo han gestionado fenomenal”, explicaba entonces, agradeciendo el apoyo del centro educativo para frenar los comentarios que los compañeros vertían en redes sociales.
En la actualidad, la relación con el padre del niño atraviesa un momento de paz tras años de distancia. Cristina ha decidido apostar por una “carrera de fondo” para dejar el pasado atrás y construir un vínculo favorable para el menor. Su hijo, que heredó la inclinación artística de su familia, realiza sesiones como DJ en el restaurante de su padre en Ibiza. “Lloré de emoción al verlo poner música”, confesaba la top model, agradeciendo el apoyo que su progenitor brinda ahora a la educación del joven.
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