El adolescente que perpetró el tiroteo del pasado viernes en Tailandia, en el que mató a ocho personas antes de quitarse la vida, aprendió a manejar armas a través de las redes sociales, consumiendo contenido violento, según ha informado la policía, que investiga el caso.
El consumo de contenido violento y los conflictos familiares figuran entre las causas del ataque, que dejó ocho muertos
El adolescente que perpetró el tiroteo del pasado viernes en Tailandia, en el que mató a ocho personas antes de quitarse la vida, aprendió a manejar armas a través de las redes sociales, consumiendo contenido violento, según ha informado la policía, que investiga el caso.
Según las autoridades, los motivos del ataque, cometido por un joven de 14 años, habrían sido varios: el consumo de vídeos violentos en las redes, una relación conflictiva con su familia y la ansiedad por los estudios y las amistades.
El joven mató a tiros a sus abuelos en su casa con la pistola de su abuelo y, después, se desplazó hasta el colegio Debsirin Nonthaburi, una sede de un prestigioso centro de secundaria, a unos 10 kilómetros al norte de Bangkok, donde abrió fuego contra profesores y alumnos.
Precisión de los tiros pese a la falta de práctica
El responsable policial Atthapol Anusit ha declarado a los medios locales que muy probablemente se trate de un “acto premeditado”, por el contenido violento hallado en su ordenador. Según las primeras informaciones de los forenses, el joven fue “bastante preciso” al disparar y varios tiros alcanzaron “puntos vitales” de las víctimas, pese a que nunca había practicado en un campo de tiro. Es un dato que refuerza la hipótesis de que aprendió a manejar las armas a través de las redes sociales.
Uno de los profesores lo describió como un chico tranquilo, aunque ya le habían confiscado una vez en el centro una pistola de balines que había comprado por internet y llevado al colegio. Algunos compañeros, en cambio, lo recordaban como una persona “perturbada”, con una fijación por las armas.
La madre del chico declaró a Reuters que el adolescente era una “persona brillante y alegre” que “se comportaba con normalidad”, y aseguró que lo había visto por última vez durante unas vacaciones recientes, sin mostrar ningún signo de lo que, probablemente, ya estaba planeando en uno de los tiroteos más graves de los últimos años en Tailandia.
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