El presidente Donald Trump dijo este viernes que, por ahora, no invocaría la ley de insurrección, lo que le daría amplios poderes para enviar militares para reprimir las protestas en Minneapolis contra las operaciones de los uniformados federales. Pero eso no equivale a una tregua.
Los dos indagados por la supuesta obstrucción de la labor del ICE, el gobernador Tim Walz y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, denunciaron la instrumentalización de las fuerzas de seguridad y que al único que no se investiga es al policía que mató a Renee Good
El presidente Donald Trump dijo este viernes que, por ahora, no invocaría la ley de insurrección, lo que le daría amplios poderes para enviar militares para reprimir las protestas en Minneapolis contra las operaciones de los uniformados federales. Pero eso no equivale a una tregua.
Quedó claro unas horas después al filtrarse que el Departamento de Justicia (DOJ) ha abierto una investigación penal contra el alcalde de esa ciudad, Jacob Frey, y el gobernador de Minnesota, Tim Walz, bajo la hipótesis de que ambos dirigentes demócratas conspiran para impedir la labor de los agentes de inmigración (ICE). Uno de ellos tiroteó mortalmente a Renee Good, de 37 años, la semana pasada.
No hubo explicaciones sobre que pasos se habían dado en la investigación. Al parecer, el DOJ se ampara en una ley federal que raramente se utiliza y que tiene su origen en la Guerra Civil. En principio, todavía no se habrían emitido las citaciones.
La difusión de esta investigación no silenció ni a Frey ni a Walz, que se mostraron combativos en sendos comunicado en los que denunciaron el uso de las fuerzas del orden como un arma, ante lo que prometieron mantenerse firmes ante los esfuerzos de la administración.
“Hace dos días fue Elissa Slotkin (senadora demócrata que participó en un vídeo en el que se dice a los militares que no han de cumplir órdenes ilegales). Antes Jerome Powell (presidente de la Reserva Federal) y previamente Mark Kelly (senador que también participó en el citado vídeo). Instrumentalizar el sistema de justicia y amenazar a oponentes políticos es una táctica peligrosa y autoritaria”, señaló Walz.
“La única persona que no está siendo investigada por los disparos a Renee Good es el agente federal que la tiroteo”, añadió el gobernador. El ejecutivo de Washington y el departamento de Seguridad Nacional (DHS) al que pertenece ese agente, están haciendo todo lo posible para que el policía Jonathan Ross no rinda cuentas.
“No me van a intimidar”, respondió Frey, el alcalde que se ha convertido en símbolo de la resistencia. Las protestas no han cesado desde que hace diez días murió Good.
“Esta investigación es un intento obvio de intimidación por defender Minneapolis, nuestra policía local y los residentes contra el caos y el grave riesgo que la administración (federal) ha traído a nuestras calles”, insistió el alcalde.
“Ni nuestra ciudad ni nuestro condado sucumbirán a este miedo. Nos mantenemos firmes como una roca”, recalcó.
Además, el gobernador criticó la conducta de los agentes del DHS, cuyo número se cuenta ya en unos 3.000, de ahí que se hable de invasión, marcada por una violencia más propia de países tiránicos, que actúa indiscriminadamente, que arrastra a embarazadas o lanza botes de gas sin tener en cuenta la presencia de niños.
Precisamente la juez federal Katherine Menendez prohibió a los policías del DHS que usen esos botes o arresten a personas que se manifiestan pacíficamente frente a las oficinas de inmigración de Minneapolis, salvo de que existan una sospecha firme de actividad criminal que obstruya a los agentes.
En su escrito indicó que la orden permanecerá vigente hasta que la operación concluya o “cambien las condiciones de manera que no sea necesaria”.
En cambio, el DOJ alentó a que los agentes federales detengan a cualquiera que impida su trabajo y la investigación abierta contra el alcalde y el gobernador pretende determinar si líderes demócratas conspiran para alentar esa obstrucción.
Esta nueva investigación se conoce a los dos días de que Todd Blanche, fiscal general adjunto de Estados Unidos y ex abogado personal de Trump, difundiera un mensaje incendiario en las redes sociales en el que acusó a Walz y Frey de “fomentar la violencia contra las fuerzas del orden”. Dijo incluso que sus acciones eran “terrorismo”.
No existe ninguna evidencia de eso, o al menos no se califica de esta manera a alguien que critica la represión a la inmigración o urge a sus ciudadanos a grabar las actuaciones policiales para documentar las atrocidades.
En todo momento, los dos dirigentes han pedido que las manifestaciones sean pacíficas. Además, el gobernador ha desplegado a la guardia nacional para evitar que los disturbios acaben en destrucción como sucedió en el 2020 tras la muerte del afroamericano George Floyd.
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