Todo apunta a que Estados Unidos fue responsable del ataque contra una escuela en Irán que el pasado sábado dejó más de 160 víctimas mortales. Según una investigación preliminar llevada a cabo por el propio Pentágono, es “probable” que las fuerzas estadounidenses el proyectil que alcanzó el centro educativo de niñas. La investigación todavía no ha concluido, así que, aunque el informe señala al país norteamericano como el principal responsable de la tragedia, los mandos militares no descartan que surjan nuevas pruebas que pudieran eximirlos de responsabilidad.
Una investigación preliminar del Pentágono señala a las tropas estadounidenses como posibles autoras del ataque que mató a más de 160 personas en Minab
Todo apunta a que Estados Unidos fue responsable del ataque contra una escuela en Irán que el pasado sábado dejó más de 160 víctimas mortales. Según una investigación preliminar llevada a cabo por el propio Pentágono, es “probable” que las fuerzas estadounidenses el proyectil que alcanzó el centro educativo de niñas. La investigación todavía no ha concluido, así que, aunque el informe señala al país norteamericano como el principal responsable de la tragedia, los mandos militares no descartan que surjan nuevas pruebas que pudieran eximirlos de responsabilidad.
De momento, el Pentágono no ha proporcionado detalles específicos sobre la evaluación, tales como el tipo de munición utilizada o la cadena de mando que autorizó el ataque. La investigación busca determinar por qué se fijó como objetivo una estructura civil y qué fallos de inteligencia condujeron a este desenlace.
El ejército sigue investigando el incidente, y busca determinar por qué se atacó una estructura civil
El pasado miércoles, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, reconoció públicamente que el ejército estaba analizando el incidente. “Estamos investigando eso. Nosotros, por supuesto, nunca apuntamos a objetivos civiles, pero estamos examinando los hechos detalladamente”, afirmó. Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, reiteró el lunes que su país no atacaría deliberadamente una escuela, intentando aplacar la creciente presión diplomática.
Por su parte, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, mantuvo una postura más combativa en un comunicado oficial: “Mientras el Departamento de Defensa investiga este asunto, debe quedar claro que es el régimen iraní quien ataca a civiles y niños, no los Estados Unidos de América”.
La escuela de niñas en Minab, al sur de Irán, fue alcanzada durante la primera jornada de la ofensiva conjunta de Washington y Tel Aviv. En esa fase inicial de su ofensiva, las fuerzas israelíes y estadounidenses habían operado bajo un reparto geográfico: mientras Israel se centraba en los sitios de lanzamiento de misiles en el oeste de Irán, Estados Unidos concentraba sus ataques en el sur, incluyendo objetivos navales.
Ante la magnitud de la matanza, se desató una ola de indignación mundial y las Naciones Unidas iniciaron una investigación por posibles crímenes de guerra. El ataque deliberado contra infraestructuras civiles como escuelas u hospitales constituye una violación flagrante del derecho internacional humanitario. De confirmarse definitivamente la autoría estadounidense, esta masacre se situaría entre los peores episodios de víctimas civiles en décadas de intervenciones de Washington en Oriente Medio.
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