El artista Luis Manuel Otero Alcántara, uno de los disidentes más prominentes de Cuba, ha iniciado un exilio forzado en Miami tras cumplir una condena de cinco años de prisión en su país. El creador llegó a su nuevo destino el pasado sábado, después de ser excarcelado por las autoridades cubanas y de que Estados Unidos le concediera un permiso de residencia por motivos humanitarios.
El cofundador y líder del Movimiento San Isidro ha cumplido una condena de cinco años de prisión
El artista Luis Manuel Otero Alcántara, uno de los disidentes más prominentes de Cuba, ha iniciado un exilio forzado en Miami tras cumplir una condena de cinco años de prisión en su país. El creador llegó a su nuevo destino el pasado sábado, después de ser excarcelado por las autoridades cubanas y de que Estados Unidos le concediera un permiso de residencia por motivos humanitarios.
“Lo que realmente quiero es trabajar (…) porque cada minuto que pierdo es un minuto más de dictadura”, declaró poco después de su llegada a Miami, durante un encuentro con otros exiliados.
Cofundador y líder del Movimiento San Isidro, compuesto por artistas e intelectuales comprometidos con el activismo político, Otero fue detenido en julio del 2021, en medio de las mayores protestas antigubernamentales vistas en Cuba en décadas. Al año siguiente, fue condenado por profanar símbolos nacionales, desacato y alteración del orden público, y fue enviado a la prisión de Guanajay, cerca de La Habana.
Las autoridades le plantearon la opción de abandonar el país a cambio de su liberación, una alternativa que el artista rechazó en reiteradas ocasiones.
La salida de Otero coincide con un momento de máxima tensión entre Cuba y Estados Unidos. Washington está intensificando las sanciones sobre el régimen, con el fin de provocar un cambio político en la isla. Asimismo, el destierro del artista confirma la estrategia del Gobierno cubano de silenciar a sus voces más críticas mediante el exilio. Actualmente, se estima que entre 700 y 1.000 presos políticos permanecen encarcelados en el país.
Ayer, tras la llegada de Otero a Miami, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, instó a la dictadura a liberar a todos aquellos que siguen “detenidos injustamente”. “La comunidad internacional debe dejar de hacer la vista gorda ante las violaciones de derechos humanos cometidas por el régimen cubano y unirse a nosotros para exigir el fin de su represión”, afirmó en un comunicado.
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