“Fue una injusticia futbolística”, cuentan desde las oficinas del Spotify Camp Nou en el día después de la dolorosa eliminación de la Champions en el Metropolitano. El viaje de vuelta de Madrid a Barcelona fue de lo más silencioso. La plantilla, Flick y la directiva transitaron entre el enfado y el agotamiento. “Aún lo estamos superando. Costará”, reconocían. La sensación se asemejaba a la del curso pasado, cuando el Barcelona se quedó con la miel en los labios de disputar la final de la máxima competición continental después de caer de forma cruel frente al Inter de Milán. Esta vez, la eliminación se fraguó en unos cuartos de final en los que los detalles (y los árbitros) decantaron, a su parecer, la balanza a favor del conjunto colchonero.
El Barça pasa página tras la Champions, con descanso hasta el sábado y la Liga como gran objetivo inmediato
“Fue una injusticia futbolística”, cuentan desde las oficinas del Spotify Camp Nou en el día después de la dolorosa eliminación de la Champions en el Metropolitano. El viaje de vuelta de Madrid a Barcelona fue de lo más silencioso. La plantilla, Flick y la directiva transitaron entre el enfado y el agotamiento. “Aún lo estamos superando. Costará”, reconocían. La sensación se asemejaba a la del curso pasado, cuando el Barcelona se quedó con la miel en los labios de disputar la final de la máxima competición continental después de caer de forma cruel frente al Inter de Milán. Esta vez, la eliminación se fraguó en unos cuartos de final en los que los detalles (y los árbitros) decantaron, a su parecer, la balanza a favor del conjunto colchonero.
Dentro de la frustración, hay brotes verdes. Y liderazgos como el de Lamine Yamal, que felicitó uno a uno a sus compañeros tras perder. La media de edad de la alineación en el Metropolitano no superó los 25 años, con el de Rocafonda erigido en su indiscutible líder, tanto en el césped como fuera de él, como se demostró en la previa. En el famoso día después, el 10 del Barça también entonó el enésimo mensaje de compromiso.
El mensaje de Lamine Yamal
“Lo dimos todo, pero no fue suficiente. Esto es solo parte del camino: para llegar a la cima hay que escalar, y sabemos que no será fácil ni nos lo pondrán fácil. Pero rendirse no es una opción. Tenemos motivos de sobra para ilusionarnos y vamos a ir a por ellos con todo. Cada error es una lección, y no dudéis de que aprenderemos de cada uno. Somos el Barça y volveremos a estar donde debemos. Mis padres me enseñaron que la palabra de un hombre siempre se cumple… y la traeremos a Barcelona”,
A sus 18 años, el extremo de Mataró sigue creciendo a pasos agigantados. Comanda a una generación tan joven como talentosa: Pau Cubarsí (19), Gavi (21), Fermín (22), Marc Bernal (18), Pedri (23), Gerard Martín (24) o Eric Garcia (25), que, año tras año, siguen acumulando experiencia para acercarse al trono continental.
Los cambios que planifica el club: defensa y ataque
El próximo curso gozarán de otra oportunidad, con una temporada más de experiencia en su currículum y un probable título de Liga en el palmarés. A nueve puntos del Real Madrid, sería la tercera de Lamine, que aún no habrá cumplido los 19 años. “Ahora debemos centrarnos en rematarla”, cuentan desde el club.
Este tramo final liguero de temporada será también un casting para algunos jugadores. Coinciden en el club en que hay que reforzar al equipo a nivel defensivo para ganar contundencia. También debe existir un plan B de Flick para cuando el atrevimiento ofensivo no dé sus frutos y, por supuesto, elevar el nivel en la punta de ataque, con el futuro de Lewandowski y de Rashford -cedido- en el aire. En caso de fichar al delantero británico, habría que invertir 30 millones de euros, un movimiento poco probable si Julián Álvarez, principal objetivo, se convierte en una opción real. Todo dependerá de las salidas y del famoso fair play financiero.
El Mundial también servirá para revalorizar a algunos jugadores
En el horizonte hay un Mundial que también servirá para que jugadores menos habituales, como el sueco Roony Bardghji, muestren sus cartas y eleven su valor de mercado. En cuanto al centro del campo, el club va sobrado de talento. Y hay jugadores como Marc Casadó que han desaparecido de los onces y de los cambios de Flick. Ese es ya un mensaje claro.
El Barça insiste con su queja arbitral a la UEFA
Hay más cosas. Los arbitrajes. Se ha echado de menos a Joan Laporta en los días en que Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, ha vuelto a acercarse a la UEFA de Ceferin. Las expulsiones de Pau Cubarsí en la ida y de Eric Garcia en la vuelta, así como el penalti reclamado por manos de Marc Pubill en el Spotify Camp Nou, marcaron, según muchos, la eliminatoria. La indiferencia de la UEFA, que decidió el mismo día del partido no entrar en el asunto Pubill y ni siquiera valorarlo, ha incendiado los despachos. Fuentes del club aseguran que los servicios jurídicos ya han elaborado un informe pidiendo en qué fundamentos se basa la UEFA para mostrar tal indiferencia. Y mandará otra queja por el arbitraje de Clément Turpin tal y como confirmó el presidente electo Joan Laporta en el Godó.
Hubo más. “Es un partido robado. Es increíble las decisiones que ha tomado. El Atlético ha hecho no sé cuántas faltas y el árbitro no les mostró ni una amarilla. Realmente quiero entender su miedo a que el Barça llegara a pasar la eliminatoria”, lamentó Raphinha en declaraciones a los medios de comunicación lusos. Su intervención pilló por sorpresa a la gente del club. Le costará una sanción al capitán, lesionado tras jugar un amistoso con Brasil. Su ausencia en el tramo final de la temporada es, para muchos, uno de los detalles que marcaron la eliminatoria europea.

En cualquier caso, el mensaje de Laporta para el Barça de Flick fue claro en los vestuarios del Metropolitano. El presidente considera que su equipo fue infinitamente mejor. Y les expresó su orgullo. “Volveremos”, les dijo. Por ahora, se centran en sentenciar la Liga. Hoy, tras la sesión de recuperación en el gimnasio, Flick les comunicó que les da dos días de fiesta, hasta el sábado.
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