Fueron muchas horas de declaración, siete y media. El comisionista Víctor de Aldama fue interrogado ante el Tribunal Supremo a lo largo de todo el día de ayer. Reconoció algunos de sus negocios ilícitos. Aseguró haber pagado comisiones y dádivas al ex ministro José Luis Ábalos y a su asesor Koldo García. Y también intentó salpicar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con los turbios negocios de la trama.
El comisionista mencionó un varias ocasiones al presidente del Gobierno durante su declaración, que se alargó siete horas y media
Fueron muchas horas de declaración, siete y media. El comisionista Víctor de Aldama fue interrogado ante el Tribunal Supremo a lo largo de todo el día de ayer. Reconoció algunos de sus negocios ilícitos. Aseguró haber pagado comisiones y dádivas al ex ministro José Luis Ábalos y a su asesor Koldo García. Y también intentó salpicar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con los turbios negocios de la trama.
La relación entre Aldama y Sánchez fue muy breve, todo siempre según la versión del empresario. El comisionista relató que solo ha visto al presidente en dos ocasiones. La primera tuvo lugar en febrero del año 2019. Para ese entonces, Aldama ya había trabado amistad con Koldo y Ábalos. Según relató, un día “Koldo me dijo que iba a haber un mitin en Madrid con los ministros y el presidente y que yo tenía que ir”.
Un encuentro privado tras un mitin del PSOE
Al comisionista -hoy acusado de los delitos de pertenencia a organización criminal, cohecho, tráfico de influencias, uso de información privilegiada y malversación- la idea no le hizo mucha gracia. ”Le dije a Koldo que no me iba ese tipo de actos, que yo no era del PSOE y no me apetecía tragarme un mitin de tres horas de un señor que no me interesaba nada”. Pero el asesor no escuchó sus quejas: “Es una oportunidad, van a estar todos y el jefe [en referencia a Ábalos] ya le ha hablado al presidente de ti’”, le contestó Koldo, siempre según su relato.
No se arrepintió Aldama de seguir los consejos de Koldo. Fue al mitin y, según contó, le pusieron alfombra roja: “Me sentaron en tercera fila y, tras el acto, me llevaron a un apartado para hablar con Pedro Sánchez”. Allí el presidente -dice Aldama- le habló con mucha confianza: “Muchas gracias por todo, sé perfectamente lo que estás haciendo y solo quiero darte las gracias”. El encuentro quedó reflejado para la posteridad en una fotografía. No obstante, el presidente siempre ha negado tal encuentro privado y esa conversación.
Esa reunión fue breve y aún más la segundo, una mera coincidencia entre los muchos invitados a la fiesta de 60 cumpleaños de Ábalos, organizada por su entonces esposa, Carolina Perles. Aldama mencionó ayer de pasada que vio al presidente también en esa fiesta. No más. No obstante, a lo largo de su declaración trató de implicar a Sánchez en las actividades de la trama y lo citó en varias ocasiones.
“El uno”
Aldama aseguró que a Sánchez le llamaban “el uno”, “lo mismo que ocurría en Venezuela con Nicolás Maduro”. “Allí Delcy Rodríguez era la jefa y aquí, Ábalos era el jefe”, añadió. Y concretó que “Pedro Sánchez estaba en el escalafón uno. Ábalos, en el dos. Koldo, en el tres y yo, en el cuatro. La gente lo sabía y cuando Koldo llamaba le cogían el teléfono. De hecho, Sánchez puso en el Ministerio a Koldo porque no lo podía poner en Moncloa, según me dijo”, subrayó en su relato por implicar en sus relaciones a las más altas instituciones del Estado.
Las llamadas entre Sánchez y Koldo
En esa línea, insistió en que la relación entre Sánchez y Koldo era muy cercana: “Me di cuenta de que Koldo llamaba al presidente del Gobierno simplemente ‘Pedro’ y recordé las palabras de Koldo: ‘El día que el presidente me diga que le tengo que llamar presidente, me voy. Me debe mucho y él sabe por qué’”.
Además, mencionó que en una ocasión vio al asesor llamar al presidente del Gobierno y éste cogerle el teléfono, aunque no reconoció la voz de Sánchez. La letrada de Koldo trató de rebatir esa afirmación y advirtió de que su cliente tenía 27 teléfonos, que le fueron incautados por la Guardia Civil, y que en ninguno tenía registrado el número de Sánchez ni consta ninguna llamada entre ambos. Al final, Aldama tuvo que reconocer que quizá Koldo le engañó.
La carta de presentación a Juan Guaidó
El acusado aseguró que Ábalos le encargó reunirse en el 2019 con el entonces presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, para entregarle una carta, supuestamente autorizada por Sánchez, que mostraba el apoyo de España a Guaidó. Aldama cumplió el encargó. Allí, “se habló de dar cupos de petróleo venezolano que Guaidó entregaría para financiar al PSOE a cambió del apoyo español a su presidencia”. Según Aldama ese acuerdo persistió con Delcy Rodríguez y el presidente español “sabía absolutamente todo y conocía todos los movimientos”.
La “obsesión” con la Internacional Socialista
En ese encuentro, “Guaidó pidió que España le apoyase. Yo se lo trasladé a Ábalos y él al presidente Sánchez, quien a los pocos días dio todo su apoyo a Guaidó como presidente de Venezuela”, relató Aldama. Y agregó que “empezamos a hablar de la Internacional Socialista; se me dijo que el presidente estaba obsesionado con la Internacional Socialista, que necesitaba financiación y que se podía conseguir con los negocios que controlaba Guaidó como presidente interino”.
El comisionista explicó también que tiene pruebas de estos hechos, pero lo comentó someramente porque estas pruebas están contenidas en una pieza secreta en otra causa que instruye la Audiencia Nacional.
Financiación para el partido
Pero según relató Aldama esa presunta financiación no procedía solo de Venezuela. El acusado aseguró que, cuando empezó a trabajar con ellos, Ábalos y Koldo le dijeron que necesitan “financiación” para el partido. La obtuvieron a cambio de adjudicar obras públicas a dedo algo que se habría hecho con el conocimiento de Sánchez, según la versión de Aldama que probablemente intenten hoy rebatir los dos otros acusados en sus declaraciones.
El viaje de Delcy
Y como no podía ser de otra manera, Aldama se refirió también al famoso viaje a Madrid en enero del 2020 de la entonces vicepresidenta de Venezuela Delcy Rodríguez, actual presidenta encargada del país caribeño, a pesar de que existía sobre ella una prohibición de volar a Europa.
Contrariamente a lo que ha defendido siempre el Gobierno, el acusado relató que el Ejecutivo, con el presidente Pedro Sánchez incluido, conocía ese viaje, que todos sabían que venía Rodríguez e, incluso, que él había organizada una comida con varios ministros, entre ellos Salvador Illa, Fernando Grande-Marlaska, María Jesús Montero, José Luis Ábalos y el propio Sánchez.
“Lo que me dijo Koldo es que el presidente había dado el visto bueno para el viaje de la vicepresidenta”, aseguró. Él había avisado de que existía sobre Rodríguez una sanción internacional y que si aterrizaba en Europa se exponía a ser detenida, pero aún así se dio luz verde al desplazamiento: “Una vicepresidenta no se mete en un vuelo de 12 horas sin que sepa si le van a detener. Me parece increíble que se diga que no estaba programada”, remachó.
E insistió en que había una comida organizada, que había pagado él, y que hasta el CNI acudió a lugar para revisarlo. Sin embargo, cuando Rodríguez estaba ya volando algo ocurrió. “No se qué tipo de errores cometieron, eso parecía una película de Torrente. Me llamaron y me dijeron que se diera la vuelta, pero aterrizó”, añadió.
Los terrenos de Begoña
Aldama intentó también involucrar a Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez. Declaró que poco después de conocer a Koldo, la entonces ministra de Hacienda, María Jesús Montero, llamó a Ábalos para comunicarle que la Sepi iba a vender unos muy buenos terrenos en el centro de Madrid en la confluencia de las calles Velázquez y María de Molina. Aldama, según dijo ante el tribunal, presentó una oferta de compra, sabedor que en ese negocio podía haber “buenas comisiones”. Pero sus expectativas se esfumaron pues “Koldo me dijo que había que retirar la oferta porque Begoña Gómez quería los terrenos para ella”.
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