Citroën ha decidido dar un paso al frente integrando la aerodinámica como el eje vertebrador de su nueva filosofía de diseño. Ya no se trata únicamente de una necesidad técnica para cumplir con las normativas de emisiones, sino de una metamorfosis estética que busca devolver al automóvil una fluidez que se había perdido en favor de formas más angulosas y robustas en los últimos años. Citroën pone el foco en la aerodinámica del nuevo C5 Aircross con una estrategia de diseño que denomina «aerodesign» y que, según la marca, busca mejorar la eficiencia sin renunciar a una carrocería de presencia marcada. En términos comerciales, el modelo se anuncia con un precio de partida de 26.790 euros.Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP Código APP El dato técnico principal comunicado por Citroën es un coeficiente SCx de 0,75. La marca vincula esta cifra a una mejora de eficiencia que se traduce en hasta 30 kilómetros más de autonomía eléctrica, atribuida al conjunto de soluciones aerodinámicas aplicadas en el exterior.Noticia relacionada No No vídeo Probamos el Honda Prelude: un regreso muy esperado Dani Cuadrado (AutoScout24)Citroën describe una carrocería trabajada con líneas tensas y fluidas y con recursos específicos para favorecer la circulación del aire alrededor del vehículo. Entre los elementos mencionados figuran la continuidad del trazo lateral desde el frontal hasta la zaga, un capó con inclinación pensada para reducir resistencia, y un techo con caída ligera a la altura de la segunda fila, con el objetivo de mantener eficiencia aerodinámica sin comprometer el espacio interior.En la parte trasera, la marca cita también el trabajo en la forma superior de la zaga y la incorporación de deflectores y tomas de aire como parte del paquete destinado a optimizar los flujos.La marca explica que esta transición es vital, pues una resistencia al aire optimizada se traduce de manera directa en una reducción del consumo y, lo que es más relevante para el usuario, en una mejora sustancial del confort de marcha.El nuevo lenguaje visual de la firma se manifiesta a través de siluetas que parecen esculpidas por la propia naturaleza. Los ingenieros y diseñadores de Citroën han trabajado en una simbiosis estrecha para implementar soluciones que, aunque a veces invisibles al ojo inexperto, son fundamentales para la eficiencia energética.Gracias a su cuidado diseño aerodinámico con un coeficiente SCx de 0,75 Citroen Ejemplo de ello es la gestión del flujo de aire en el frontal, donde se han incorporado canales específicos en los paragolpes que crean cortinas de aire capaces de reducir las turbulencias en los pasos de rueda. Este cuidado se extiende también a la parte posterior de los vehículos, donde las caídas de techo de estilo «fastback» y los alerones integrados no cumplen una función puramente ornamental, sino que están diseñados para desprender el flujo de aire de la carrocería de la forma más limpia posible, evitando el efecto de succión que suele frenar a los coches de mayor tamaño.Incluso los elementos más mundanos, como las llantas, han pasado por un proceso de rediseño funcional. La marca apuesta ahora por diseños más cerrados y superficies planas que minimizan las fricciones laterales, una técnica que se complementa con el carenado total de los bajos del vehículo. Al alisar la parte inferior del coche, Citroën consigue que el aire pase por debajo con la misma facilidad que lo hace por el techo, eliminando uno de los principales focos de ineficiencia de los chasis convencionales. Esta obsesión por el detalle no solo tiene un impacto positivo en el bolsillo del conductor a la hora de repostar o recargar la batería, sino que eleva la experiencia a bordo a una nueva cota de refinamiento.MÁS INFORMACIÓN noticia No Citroën C3 Aircross: el SUV compacto más grande y familiar noticia No Citroën impulsará sus ventas con un eléctrico urbano ultra asequible en 2026 noticia No Citroën revive su legado futurista en el Salón Rétromobile de ParísUno de los beneficios colaterales más celebrados de esta mejora aerodinámica es el silencio. Al reducir drásticamente los ruidos de rodadura y el silvido del viento al chocar contra retrovisores y montantes, Citroën refuerza su histórico compromiso con el bienestar de sus pasajeros. El habitáculo se convierte así en un santuario aislado del entorno, donde la eficiencia y el silencio caminan de la mano. Citroën ha decidido dar un paso al frente integrando la aerodinámica como el eje vertebrador de su nueva filosofía de diseño. Ya no se trata únicamente de una necesidad técnica para cumplir con las normativas de emisiones, sino de una metamorfosis estética que busca devolver al automóvil una fluidez que se había perdido en favor de formas más angulosas y robustas en los últimos años. Citroën pone el foco en la aerodinámica del nuevo C5 Aircross con una estrategia de diseño que denomina «aerodesign» y que, según la marca, busca mejorar la eficiencia sin renunciar a una carrocería de presencia marcada. En términos comerciales, el modelo se anuncia con un precio de partida de 26.790 euros.Código Desktop Imagen para móvil, amp y app Código móvil Código AMP Código APP El dato técnico principal comunicado por Citroën es un coeficiente SCx de 0,75. La marca vincula esta cifra a una mejora de eficiencia que se traduce en hasta 30 kilómetros más de autonomía eléctrica, atribuida al conjunto de soluciones aerodinámicas aplicadas en el exterior.Noticia relacionada No No vídeo Probamos el Honda Prelude: un regreso muy esperado Dani Cuadrado (AutoScout24)Citroën describe una carrocería trabajada con líneas tensas y fluidas y con recursos específicos para favorecer la circulación del aire alrededor del vehículo. Entre los elementos mencionados figuran la continuidad del trazo lateral desde el frontal hasta la zaga, un capó con inclinación pensada para reducir resistencia, y un techo con caída ligera a la altura de la segunda fila, con el objetivo de mantener eficiencia aerodinámica sin comprometer el espacio interior.En la parte trasera, la marca cita también el trabajo en la forma superior de la zaga y la incorporación de deflectores y tomas de aire como parte del paquete destinado a optimizar los flujos.La marca explica que esta transición es vital, pues una resistencia al aire optimizada se traduce de manera directa en una reducción del consumo y, lo que es más relevante para el usuario, en una mejora sustancial del confort de marcha.El nuevo lenguaje visual de la firma se manifiesta a través de siluetas que parecen esculpidas por la propia naturaleza. Los ingenieros y diseñadores de Citroën han trabajado en una simbiosis estrecha para implementar soluciones que, aunque a veces invisibles al ojo inexperto, son fundamentales para la eficiencia energética.Gracias a su cuidado diseño aerodinámico con un coeficiente SCx de 0,75 Citroen Ejemplo de ello es la gestión del flujo de aire en el frontal, donde se han incorporado canales específicos en los paragolpes que crean cortinas de aire capaces de reducir las turbulencias en los pasos de rueda. Este cuidado se extiende también a la parte posterior de los vehículos, donde las caídas de techo de estilo «fastback» y los alerones integrados no cumplen una función puramente ornamental, sino que están diseñados para desprender el flujo de aire de la carrocería de la forma más limpia posible, evitando el efecto de succión que suele frenar a los coches de mayor tamaño.Incluso los elementos más mundanos, como las llantas, han pasado por un proceso de rediseño funcional. La marca apuesta ahora por diseños más cerrados y superficies planas que minimizan las fricciones laterales, una técnica que se complementa con el carenado total de los bajos del vehículo. Al alisar la parte inferior del coche, Citroën consigue que el aire pase por debajo con la misma facilidad que lo hace por el techo, eliminando uno de los principales focos de ineficiencia de los chasis convencionales. Esta obsesión por el detalle no solo tiene un impacto positivo en el bolsillo del conductor a la hora de repostar o recargar la batería, sino que eleva la experiencia a bordo a una nueva cota de refinamiento.MÁS INFORMACIÓN noticia No Citroën C3 Aircross: el SUV compacto más grande y familiar noticia No Citroën impulsará sus ventas con un eléctrico urbano ultra asequible en 2026 noticia No Citroën revive su legado futurista en el Salón Rétromobile de ParísUno de los beneficios colaterales más celebrados de esta mejora aerodinámica es el silencio. Al reducir drásticamente los ruidos de rodadura y el silvido del viento al chocar contra retrovisores y montantes, Citroën refuerza su histórico compromiso con el bienestar de sus pasajeros. El habitáculo se convierte así en un santuario aislado del entorno, donde la eficiencia y el silencio caminan de la mano.
Citroën ha decidido dar un paso al frente integrando la aerodinámica como el eje vertebrador de su nueva filosofía de diseño. Ya no se trata únicamente de una necesidad técnica para cumplir con las normativas de emisiones, sino de una metamorfosis estética que busca devolver … al automóvil una fluidez que se había perdido en favor de formas más angulosas y robustas en los últimos años.
Citroën pone el foco en la aerodinámica del nuevo C5 Aircross con una estrategia de diseño que denomina «aerodesign» y que, según la marca, busca mejorar la eficiencia sin renunciar a una carrocería de presencia marcada. En términos comerciales, el modelo se anuncia con un precio de partida de 26.790 euros.
El dato técnico principal comunicado por Citroën es un coeficiente SCx de 0,75. La marca vincula esta cifra a una mejora de eficiencia que se traduce en hasta 30 kilómetros más de autonomía eléctrica, atribuida al conjunto de soluciones aerodinámicas aplicadas en el exterior.
Citroën describe una carrocería trabajada con líneas tensas y fluidas y con recursos específicos para favorecer la circulación del aire alrededor del vehículo. Entre los elementos mencionados figuran la continuidad del trazo lateral desde el frontal hasta la zaga, un capó con inclinación pensada para reducir resistencia, y un techo con caída ligera a la altura de la segunda fila, con el objetivo de mantener eficiencia aerodinámica sin comprometer el espacio interior.
En la parte trasera, la marca cita también el trabajo en la forma superior de la zaga y la incorporación de deflectores y tomas de aire como parte del paquete destinado a optimizar los flujos.
La marca explica que esta transición es vital, pues una resistencia al aire optimizada se traduce de manera directa en una reducción del consumo y, lo que es más relevante para el usuario, en una mejora sustancial del confort de marcha.
El nuevo lenguaje visual de la firma se manifiesta a través de siluetas que parecen esculpidas por la propia naturaleza. Los ingenieros y diseñadores de Citroën han trabajado en una simbiosis estrecha para implementar soluciones que, aunque a veces invisibles al ojo inexperto, son fundamentales para la eficiencia energética.

(Citroen)
Ejemplo de ello es la gestión del flujo de aire en el frontal, donde se han incorporado canales específicos en los paragolpes que crean cortinas de aire capaces de reducir las turbulencias en los pasos de rueda. Este cuidado se extiende también a la parte posterior de los vehículos, donde las caídas de techo de estilo «fastback» y los alerones integrados no cumplen una función puramente ornamental, sino que están diseñados para desprender el flujo de aire de la carrocería de la forma más limpia posible, evitando el efecto de succión que suele frenar a los coches de mayor tamaño.
Incluso los elementos más mundanos, como las llantas, han pasado por un proceso de rediseño funcional. La marca apuesta ahora por diseños más cerrados y superficies planas que minimizan las fricciones laterales, una técnica que se complementa con el carenado total de los bajos del vehículo.
Al alisar la parte inferior del coche, Citroën consigue que el aire pase por debajo con la misma facilidad que lo hace por el techo, eliminando uno de los principales focos de ineficiencia de los chasis convencionales. Esta obsesión por el detalle no solo tiene un impacto positivo en el bolsillo del conductor a la hora de repostar o recargar la batería, sino que eleva la experiencia a bordo a una nueva cota de refinamiento.
Uno de los beneficios colaterales más celebrados de esta mejora aerodinámica es el silencio. Al reducir drásticamente los ruidos de rodadura y el silvido del viento al chocar contra retrovisores y montantes, Citroën refuerza su histórico compromiso con el bienestar de sus pasajeros. El habitáculo se convierte así en un santuario aislado del entorno, donde la eficiencia y el silencio caminan de la mano.
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