PP y Vox han llegado en Andalucía a un acuerdo para gobernar en coalición y poco se diferencia de los precedentes en Extremadura, Aragón y Castilla y León. En total, son 150 medidas sectoriales, donde se incluye la prioridad nacional en el acceso a la vivienda y las ayudas públicas, y la entrada de Vox en la Junta de Andalucía con una vicepresidencia y una consejería con cuatro áreas competenciales: Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local.
El documento del acuerdo incluye medidas en materia migratoria muy parecidas a las de los pactos en el resto de autonomías
PP y Vox han llegado en Andalucía a un acuerdo para gobernar en coalición y poco se diferencia de los precedentes en Extremadura, Aragón y Castilla y León. En total, son 150 medidas sectoriales, donde se incluye la prioridad nacional en el acceso a la vivienda y las ayudas públicas, y la entrada de Vox en la Junta de Andalucía con una vicepresidencia y una consejería con cuatro áreas competenciales: Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local.
Además, el acuerdo también incluye la vicepresidencia del Parlamento andaluz y un senador por designación autonómica para Vox.
Los primeros once puntos del acuerdo están vinculados a la reducción de impuestos y al compromiso a aprobar los presupuestos de los próximos cuatro años, lo que se traduce, según Juanma Moreno, en “estabilidad” para la autonomía andaluza.
El segundo capítulo aborda las medidas en inmigración, que son prácticamente calcadas a las ya acordadas en el resto de autonomías: rechazo a los inmigrantes (incluido a los menores no acompañados), un plan de retorno y repatriación de las personas que han llegado ilegalmente, la verificación de la edad, una auditoría del gasto y la supresión total de las subvenciones. Además, en este mismo capítulo se incluye la prioridad nacional en el acceso a las ayudas y la prohibición del uso del nurka y el nicab en espacios públicos.
Tras el epígrafe sobre inmigración, el documento regresa a la economía, con medidas en energía, industria y empleo. El cuarto capítulo está dedicado a medidas sobre familia, como el apoyo a la maternidad y un plan integral de apoyo a la mujer embarazada. El quinto capítulo está dedicado a cultura, donde se encuentran propuestas para promocionar la tauromaquia y la caza.
El sexto epígrafe es sobre vivienda, donde se comprometen a fomentar la oferta de pisos y la construcción de 20.000 a lo largo de la legislatura. Ahí también aparece el principio de prioridad nacional en el acceso a la vivienda protegida.
El campo, uno de los ejes del acuerdo
El peso del sector primario en la negociación queda reflejado en el propio documento. El acuerdo dedica su punto 11 íntegramente al campo, con un paquete de medidas que recoge buena parte de las reivindicaciones defendidas por Vox durante las conversaciones. El documento incorpora buena parte de las reivindicaciones planteadas por la formación de Manuel Gavira para aliviar la presión regulatoria sobre agricultores y ganaderos y reforzar la competitividad del campo andaluz.
Entre las principales medidas figura el compromiso de declarar Andalucía “libre de cargas autonómicas derivadas del Pacto Verde o de la Agenda 2030”, revisar la normativa ambiental que afecta a la actividad agraria y simplificar la gestión de los espacios protegidos. El pacto también apuesta por ampliar las infraestructuras hidráulicas, modernizar los regadíos, reforzar el apoyo al sector frente a la sequía y la competencia exterior y rechazar el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, al considerar que perjudica a los productores andaluces.
El acuerdo evidencia el giro del PP en uno de los asuntos que Vox había situado desde el inicio de las conversaciones como condición para respaldar la continuidad de Juanma Moreno. La defensa del campo y el cuestionamiento de algunas políticas verdes impulsadas desde Bruselas se consolidan así como uno de los pilares del pacto que sostendrá la legislatura.
El acuerdo blinda la caza, reivindica la tauromaquia y rechaza las zonas de bajas emisiones
El pacto de legislatura también compromete a la Junta a revisar las “imposiciones de agendas ideológicas” en materia de medio ambiente y a reorientar las políticas de este área hacia criterios que PP y Vox consideran “útiles, realistas y técnicamente justificados”. Así, apuestan por eliminar las medidas que puedan suponer trabas para los sectores productivos y destinar esos recursos a la gestión del agua, la prevención de incendios o las infraestructuras agrarias.
El texto incorpora además algunas de las principales reivindicaciones de Vox, como el impulso de la actividad cinegética y el control de especies, la defensa de la tauromaquia y del mundo del toro como parte del patrimonio cultural andaluz, y la revisión de la normativa forestal para facilitar labores de limpieza de montes, desbroce y pastoreo como herramientas de prevención y lucha contra los incendios forestales.
Por otra parte, el nuevo Gobierno se compromete a no promover, financiar ni subvencionar con fondos propios la creación o ampliación de zonas de bajas emisiones en los municipios andaluces, una de las medidas con mayor carga simbólica del capítulo dedicado al medio ambiente.
A partir de ahí, el resto de apartados están dedicados al transporte, a la educación (se acuerda el fin del programa de lengua árabe y cultura marroquí), justicia y sanidad, y los últimos apartados van dirigidos a recortar gasto superfluo,
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