Las fuerzas estadounidenses cumplieron su amenaza y lanzaron una nueva ofensiva militar contra Irán durante la noche del martes, horas después de reimponer el bloqueo naval a los buques iraníes en el estrecho de Ormuz.
Teherán informa de la muerte de 30 civiles en los ataques estadounidenses de los últimos días mientras Trump promete atacar centrales eléctricas y puentes en territorio iraní
Tal como habían anunciado el día anterior, las fuerzas estadounidenses completaron la noche del martes una nueva ofensiva militar contra Irán, horas después de volver a imponer el bloqueo naval contra los buques iraníes en el estrecho de Ormuz. En esta cuarta ronda consecutiva de ataques desde la escalada en las hostilidades del fin de semana, el ejército de EE.UU. atacó decenas de objetivos militares ubicados cerca de la estratégica vía marítima y en distintas zonas costeras del país.
La operación, que finalizó a las 22.00 hora del este estadounidense, tras unas siete horas de bombardeos, incluyó el empleo de aviones de combate, drones y buques de guerra estadounidenses, que lanzaron municiones de precisión contra instalaciones de misiles y drones, capacidades navales y sistemas de defensa costera iraníes.

Según el Mando Central de EE.UU., los ataques tuvieron como resultado el debilitamiento de la capacidad militar iraní para amenazar el tráfico marítimo comercial y a las tripulaciones civiles que navegan por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que circulaba la quinta del comercio mundial de petróleo antes de la guerra, el 28 de febrero. Paralelamente, Washington informó el martes que Irán había atacado siete buques mercantes que transitaban por el cruce naval durante la última semana. Los ataques habían causado la muerte, desaparición o heridas a casi una docena de tripulantes.
Según medios estatales iraníes, proyectiles estadounidenses impactaron la noche del martes en una zona cercana a Bandar Abbas y en una zona cercana a Sirik, ciudades iraníes situadas en el estrecho. El ejército iraní indicó, además, que trece misiles impactaron contra una casa de huéspedes, puestos de guardia e instalaciones residenciales en la base militar de Bampur, cerca de la ciudad de Iranshahr, en el sureste del país, lo que causó la muerte de siete de sus soldados, según la agencia de noticias semioficial Tasnim.
El mando militar agregó que la ofensiva coincidió con la reanudación del bloqueo naval estadounidense a embarcaciones con destino u origen en puertos iraníes por orden del presidente Donald Trump, quien amenazó el martes con atacar centrales eléctricas y puentes la próxima semana si Teherán no reanuda las negociaciones.
Teherán afirma haber cerrado nuevamente el estrecho tras la reanudación de las hostilidades entre Irán y Estados Unidos la semana pasada, lo que ha debilitado aún más la frágil tregua alcanzada en junio (y que Trump dio por enterrada la semana pasada), después de varios meses de combates que han dejado miles de muertos. Al menos 30 civiles han muerto en los ataques estadounidenses contra Irán de los últimos días, según un portavoz del gobierno iraní, mientras que dos personas murieron y más de 260 resultaron heridas en la última oleada de bombardeos del martes, según un portavoz del Ministerio de Sanidad iraní. Además.
“Dejaré los objetivos energéticos para el final, pero en última instancia, los atacaremos”, declaró Trump a Fox News en una entrevista emitida el martes por la noche en Special Report with Bret Baier. “La semana que viene serán las centrales eléctricas, la semana que siguiente serán los puentes”, dijo Trump, “a menos que se sienten a la mesa a negociar”.
Trump añadió que los negociadores estadounidenses se habían puesto en contacto con sus homólogos iraníes para decirles: “Más les vale llegar a un acuerdo”.
Irán amenaza con cerrar el paso de Bab el-Mandeb hacia el mar Rojo
Sin embargo, Irán acusó a Estados Unidos de haber “hecho añicos” el memorándum de entendimiento para poner fin a la guerra firmado el 17 de junio, que Trump calificó de “histórico”, pero dio por zanjado el lunes ante el Congreso de EE.UU. al anunciar la reanudación de las hostilidades. “Si Estados Unidos cree que endureciendo sus medidas contra nosotros, sus acciones militares y su bloqueo económico, volveremos a las negociaciones, se equivoca”, declaró el viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, a la televisión estatal.
Asimismo, Garibabadi aseguró que su país seguirá ejerciendo su soberanía sobre el estrecho de Ormuz y defendió la posición iraní sobre esta estratégica vía marítima en el contexto de la guerra. “Estados Unidos no quiere que ejerzamos una soberanía efectiva sobre el estrecho de Ormuz, pero nosotros ejerceremos esa soberanía, cueste lo que cueste”, declaró el diplomático.
En este sentido, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán amenazó este miércoles de cerrar “todos los demás corredores de exportación que benefician a Estados Unidos y a sus aliados”, según medios de comunicación iraníes. Sin mencionarlo explícitamente, Teherán estaría dando a entender que podría recurrir a sus aliados hutíes en Yemen para cerrar el paso de Bab el-Mandeb hacia el mar Rojo, lo que abriría un nuevo frente contra Washington y pondría en peligro dos de las arterias energéticas más vitales del mundo. Este estrecho paso conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, por donde transitan las exportaciones de petróleo saudíes y una parte sustancial del tráfico marítimo mundial.
Entre tanto, el ejército iraní anunció a primera hora del miércoles que había lanzado ataques de represalia con drones contra posiciones estadounidenses en la base de Azraq, en Jordania, mientras que la Guardia Revolucionaria iraní declaró haber atacado instalaciones de armas y depósitos en Bahréin y Kuwait.
Internacional
