Hay veces que, por improbable que parezca, un ‘no’ puede ser el principio de algo grandioso. Eva Soriano, que esta misma noche del 9 de enero estrena su participación en la sexta edición de El Desafío, es el ejemplo vivo de que el rechazo es solo un desvío hacia el éxito. La humorista de Reus, que ya demostró su competitividad en Tu cara me suena, se enfrenta ahora a los retos de Antena 3 tras una carrera meteórica que la ha llevado de los monólogos a presentar la gala de fin de año de 2025 en TVE.
La actual concursante de ‘El Desafío’ experimentó el rechazo en las selecciones del célebre formato musical antes de consolidarse como una de las figuras más polifacéticas del entretenimiento nacional
Hay veces que, por improbable que parezca, un ‘no’ puede ser el principio de algo grandioso. Eva Soriano, que esta misma noche del 9 de enero estrena su participación en la sexta edición de El Desafío, es el ejemplo vivo de que el rechazo es solo un desvío hacia el éxito. La humorista de Reus, que ya demostró su competitividad en Tu cara me suena, se enfrenta ahora a los retos de Antena 3 tras una carrera meteórica que la ha llevado de los monólogos a presentar la gala de fin de año de 2025 en TVE.
Sin embargo, detrás de la mujer que hoy lidera el anti-morning show Cuerpos especiales en Europa FM, se esconde una joven que soñaba con las notas musicales de una academia que nunca le abrió las puertas. Antes de ser la cómica que sustituyó a Buenafuente en Late Motiv o la ganadora de premios Ídolo, Soriano buscó su sitio en la industria musical a través de la vía más mediática y compleja: las colas de un talent show de masas.
“Piensas que eres un fracaso”
Un traumático primer intento en la edición de Pablo López
El primer contacto de la presentadora con la frustración catódica se remonta al 15 de marzo de 2008. Con apenas 16 años, se presentó al casting de Operación Triunfo, en la edición que encumbraría a Pablo López. En 2023, ella misma compartía una imagen de aquel día donde se la veía siendo entrevistada por Ismael Beiro, quien ejercía de reportero. “Yo sufrí porque tenía 16 años y llevarte con esa edad un ‘no’ no es lo mismo que de adulto”, confesó Soriano en el programa Y ahora Sonsoles, recordando la dureza de aquel momento.

Esa negativa inicial marcó profundamente a la adolescente, quien admitió que en aquel entonces llegó a pensar que era “un fracaso como persona”. A pesar de la contundencia del rechazo, el tiempo le ha dado una perspectiva distinta y constructiva sobre su trayectoria. Según ha explicado la propia humorista, con el paso de los años ha aprendido a “abrazar” ese sentimiento, reconociendo que de aquellos “noes” constantes terminó por descubrir que su verdadera vocación no era solo la música, sino la comedia.
Incluso el director de Gestmusic, Tinet Rubira, se pronunció sobre este episodio en redes sociales tras una publicación de la cómica. Rubira la incluyó oficialmente en el “club de los no”, una lista de profesionales que han alcanzado el estrellato mediático a pesar de haber sido descartados por los jueces del formato. Para Eva, aquel episodio fue el cierre de una etapa de ingenuidad y el comienzo de una formación en interpretación que la llevaría a escenarios mucho más diversos.
“Soy cantautora fitness”
El casting-reportaje que la llevó directa a ‘Tu cara me suena’
Más de una década después, en 2019, la catalana volvió a las colas de Operación Triunfo, aunque esta vez con un espíritu radicalmente distinto. En plena etapa como colaboradora del programa Las que faltaban en Movistar+, Soriano acudió a las pruebas de la edición de 2020 para realizar un reportaje. Allí desplegó su particular estilo interpretando una versión de Never ending story modificada con letras sobre el CrossFit, definiéndose ante el equipo de selección como una “cantautora fitness”.

Aquel segundo intento, aunque nacido de una premisa humorística, terminó por ser el puente definitivo hacia su consolidación en el prime time. La persona encargada de evaluarla en aquella ocasión decidió no darle la pegatina, pero le hizo una recomendación que resultaría profética: presentarse a Tu cara me suena. Curiosamente, tres años después, Eva Soriano se convertiría en finalista de dicho concurso, cerrando un círculo que comenzó con una puerta cerrada en una sala de audiciones.
Hoy, mientras se prepara para enfrentarse a las pruebas extremas de El Desafío bajo la mirada de Juan del Val y Pilar Rubio, aquel “fracaso” de 2008 parece una anécdota lejana. La comunicadora ha integrado su pasión por el canto en su propia comedia, demostrando que no necesitaba entrar en ninguna academia para que el público coreara sus canciones. Su historia es la confirmación de que, a veces, no conseguir lo que quieres es el impulso necesario para encontrar lo que realmente eres.
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