Cómo no perder el control

Victoria de un Barcelona que necesitaba meter los máximos goles posibles para intentar estar entre los ocho primeros. El rival era el ideal, un equipo más bien flojito, que apenas había marcado en la primera jornada y con su Liga en stand by debido a las temperaturas de su país. Pero la trayectoria del Barcelona esta temporada en esta competición viene mostrando una carencia que debe corregir si realmente aspira a ganarla. El Barcelona, un equipo que impresiona por su intensidad en la Liga española, se encuentra que cuando no se impone constantemente en este aspecto sufre más de la cuenta.

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 Victoria de un Barcelona que necesitaba meter los máximos goles posibles para intentar estar entre los ocho primeros. El rival era el ideal, un equipo más bien flojito, que apenas había marcado en la primera jornada y con su Liga en stand by debido a las temperaturas de su país. Pero la trayectoria del Barcelona esta temporada en esta competición viene mostrando una carencia que debe corregir si realmente aspira a ganarla. El Barcelona, un equipo que impresiona por su intensidad en la Liga española, se encuentra que cuando no se impone constantemente en este aspecto sufre más de la cuenta.Seguir leyendo…  

Victoria de un Barcelona que necesitaba meter los máximos goles posibles para intentar estar entre los ocho primeros. El rival era el ideal, un equipo más bien flojito, que apenas había marcado en la primera jornada y con su Liga en stand by debido a las temperaturas de su país. Pero la trayectoria del Barcelona esta temporada en esta competición viene mostrando una carencia que debe corregir si realmente aspira a ganarla. El Barcelona, un equipo que impresiona por su intensidad en la Liga española, se encuentra que cuando no se impone constantemente en este aspecto sufre más de la cuenta.

La historia siempre es la misma. Todos conocemos que el Barcelona, cuando aprieta en intensidad, es muy difícil de superar. La mezcla de defensa avanzada tratando de provocar el fuera de juego junto a la verticalidad de su juego hace que los rivales se vean desbordados. Pero resulta que cuando sale a Europa y aparecen equipos que se mueven al menos en ciertos momentos del encuentro con una mayor intensidad, el Barcelona no sabe controlar el partido y queda en muchas ocasiones a merced del rival. Y si pensamos en la competición avanzada, cuando ya te encuentras a equipos que son tan buenos o mejores que el Barcelona, entendemos que habrá muchas fases del partido donde los culés no llevarán la iniciativa.

Hoy en día, Pedri, Eric Garcia y De Jong son los jugadores capaces de regular la excitación

Siendo Flick un gran entrenador, creo que su trayectoria lo demuestra, es en este aspecto donde tiene su asignatura pendiente. Quizás debería preguntarse cómo jugar para no perder el control cuando no tienes la iniciativa. Esto es clave para cualquier equipo que aspire a ganar una competición. No puedes adueñarte de la iniciativa del encuentro todos los minutos, pero no por eso debes quedar a merced de tu rival. Existen dos vías para paliar este defecto. Por un lado, sería conceptualmente más cruyffista. Si no podemos avanzar debido a la presión alta del rival, tampoco perdamos el esférico porque eso generará el ataque del rival. Por lo tanto, lo mejor es adormecer el encuentro y generar posesiones largas del esférico. No avanzarás, no llegarás al marco rival, pero tampoco lo hará el contrario. Por otro lado, pero más peligroso, es tratar que el equipo no salga tan excitado respecto a la intensidad y regularla. Pero modular estos conceptos solo puede sostenerse con jugadores muy inteligentes. Hoy en día, tanto Pedri como Eric Garcia o De Jong son capaces de aplicar este criterio.

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