Es la pichichi de la Liga F. Lleva 17 goles y es una pieza indispensable del Barça y de la selección española. Confiesa que cada día la reconocen más por la calle, pero sigue llevando una vida muy normal, pasando las tardes en su Montcada natal jugando al ping-pong con sus amigos. Eso siempre que el deber se lo permite, y este mes de marzo no ha dejado tiempo para mucho. Tras arrancar el maratón de tres clásicos en nueve días con una goleada histórica, Claudia Pina (2001) atiende a La Vanguardia después de entrenar. Llega con gesto cansado, pero enseguida entra en calor recordando el clásico del miércoles.
La pichichi de la Liga F, con 17 goles, atiende a ‘La Vanguardia’ antes de medirse al Real Madrid en el clásico liguero
Es la pichichi de la Liga F. Lleva 17 goles y es una pieza indispensable del Barça y de la selección española. Confiesa que cada día la reconocen más por la calle, pero sigue llevando una vida muy normal, pasando las tardes en su Montcada natal jugando al ping-pong con sus amigos. Eso siempre que el deber se lo permite, y este mes de marzo no ha dejado tiempo para mucho. Tras arrancar el maratón de tres clásicos en nueve días con una goleada histórica, Claudia Pina (2001) atiende a La Vanguardia después de entrenar. Llega con gesto cansado, pero enseguida entra en calor recordando el clásico del miércoles.
¿Ha digerido ya ese 2-6?
Sí, pero es un partido que debe ser recordado. De los últimos clásicos, ha sido el mejor, en el que más control del balón hemos tenido y mejor hemos decidido. Recuperamos rápido el balón cuando lo perdíamos, y eso, al final, en partidos así es clave. Aun así, encajamos dos goles en dos contras.
Han marcado seis goles al Madrid, pero usted y sus compañeras acaban hablando de los dos goles encajados. ¿No exageran?
Es que depende de nosotras. Nos joden un poco los dos goles.
¿El golpe anímico del 2-6 puede influir en los otros dos clásicos?
El resultado es contundente, y seguramente ellas salieron del campo dándole vueltas a la cabeza para ver cómo pueden ganarnos. Para nosotras, el que viene es otro partido, podemos irnos a una distancia muy importante en la Liga. Y el jueves queremos que la vuelta en el Camp Nou sea especial.
¿Notan ustedes que va creciendo la rivalidad entre Barça y Madrid? ¿Le motiva?
Es bonita la rivalidad que tenemos dentro del campo. A mí me molesta que una jugadora del Madrid me meta un gol o me gane en una acción. Todas damos lo máximo para que nuestros equipos ganen y cada una siente sus colores.
Arbitrará Olatz Rivera, protagonista de la polémica del año pasado en la derrota en Montjuïc anulando aquel gol a Jana Fernàndez que debió ser concedido.
Creo que se equivocó en ese partido, todo el mundo lo vio, pero cualquiera puede equivocarse, nosotras también. Es una de las mejores árbitras que hay y se puede hablar con ella, que es algo que con otras no pasa, y ahora está el VAR para que en situaciones así le puedan ayudar.
Lleva más goles que en cualquier otra temporada ¿Es su mejor año?
Me siento bastante bien, estoy disfrutando dentro del campo, tanto aquí como en la selección. Mi objetivo es ayudar al equipo, sea con goles, asistencias o solo con trabajo.
Ha superado a Pajor como pichichi. ¿Hay pique?
No, nos reímos de ello, es todo sano. Al final, lo único que queremos las dos es que podamos marcar el máximo de goles cada una. Ella marcó dos el otro día, y me alegré muchísimo. Me cogió y me dijo: “Ahora tú”.
¿De dónde nace ese descaro con el que juega?
Supongo que de pequeña, de estar en la calle con mis amigos y jugar al fútbol en el patio del cole. Nos pasábamos hora jugando.
“A mí me molesta que una jugadora del Real Madrid me meta un gol o me gane una acción”
¿Qué queda de aquella niña?
Siempre queda esa alegría con la que jugaba de pequeña, que es lo que hoy hace que esté bien en el campo, que tenga esa confianza de la que hablábamos. Intento sobre todo disfrutar, porque haciendo lo que te gusta las cosas suelen salir más fáciles.
Ha renovado hasta el 2029. ¿Qué significa el Barça para usted?
El Barça es mi vida, es el club en el que me he criado, en el que he visto desde pequeña a Messi, Iniesta, Xavi… y, al final, es lo que me ha hecho ser del Barça y poder estar aquí. Ojalá sean muchos años más.
No ha sido un camino fácil, llegó a salir cedida al Sevilla en el 2020.
Lo recuerdo perfectamente. Acabo un entrenamiento y me coge el entrenador y me dice: “No cuento contigo para el año que viene”, y yo entonces llamo a mi representante y le digo: ‘Me ha dicho esto, tenemos que hacer algo’, y decidimos la cesión al Sevilla.
¿Tuvo miedo de no volver?
Siempre digo que es la mejor decisión que he tomado para ser la jugadora que soy hoy, pero te vas lejos de tu casa, muy joven… Siempre está en tu cabeza ese ‘no sé si voy a volver’, porque, al final, aquí solo están las mejores y tienes que demostrar que eres una de ellas para poder estar aquí.
Ahora es una de las veteranas. ¿Qué les dice a las jóvenes?
El mejor consejo que me han dado y que puedo dar es que seas tú misma siempre y que tengas descaro en el campo.
Decía Alexia el otro día que este vestuario es muy sano…
Tenemos muy buen rollo, pequeñas y mayores. Quedamos mucho fuera y en los viajes nos lo pasamos muy bien. Compartimos muchas horas juntas y a día de hoy no hay ningún tipo de mal rollo. El único pique que hay es entrenando por lo competitivas que somos.
¿Imagina un Barça sin Alexia?
Es una jugadora que siempre me gustaría tener en mi equipo. Ha sido una de mis referentes, desde pequeña me he fijado en ella. Si se va Alexia, el Barça perderá una parte del Barça, porque ella ha llevado al club a día de hoy donde está, por la jugadora que es y por cómo es como persona. Su salida nos costaría.
¿Una porra para el partido?
Que no nos metan. Un 0-2.
Deportes
