El jurado destaca que es «una de las actrices de comedia más importantes de la historia del cine español» Leer El jurado destaca que es «una de las actrices de comedia más importantes de la historia del cine español» Leer
No hay proyecto cinematográfico o audiovisual en la España de este siglo que no haya pasado por las manos de Carmen Machi (Madrid, 1963). Forjada en la compañía del Teatro de la Abadía, descubierta para el mundo audiovisual con Siete vidas, el recorrido de esta actriz es una carrera def ondo que se extiende durante los últimos 25 años. Sin un solo día de descanso. Es eso, unido a su figura hegemónica en la comedia de nuestro país, lo que le ha valido el Premio Nacional de Cinematografía de este año.
Según el veredicto del jurado, Carmen Machi es «una de las actrices de comedia más importantes de la historia del cine español». Y difícil es rebatir esa afirmación de quien ha estado en dos de las grandes comedias televisivas de nuestro país -Siete vidas y Aída- o en la más taquillera de la historia de este país -Ocho apellidos vascos-. «Ha sabido conectar con el público masivamente, no afectándole su enorme popularidad para acercarse a proyectos más autorales», incide ese mismo fallo, que concluye resaltando que la madrileña «representa los valores de una mujer actual, fuerte e independiente».
Son más de 50 películas las que Carmen Machi ha protagonizado desde el año 2000. Ahí realmente despega su carrera actoral para el gran público con su llegada a Siete vidas. Ese papel de limpiadora es el que le abre las puertas de Aída, su gran papel protagonista en la televisión que este año ha vuelto a retomar con el 20 aniversario de la serie en la reunión del elenco original que ha sido la película Aída y vuelta. Y aunque sus inicios sean en el teatro y su llegada a la popularidad a través de la televisión, el cine también ha estado siempre presente en ella.
Primero con papeles muy testimoniales como el de Hable con ella o Torremolinos 73, que sirven de inicio cinematográfico para una carrera que ha pasado por la comedia familiar y popular –Ocho apellidos vascos o Que se mueran los feos-, por el cine de autor –Las furias y Cerdita- y, claro, por Pedro Almodóvar. En Los abrazos rotos, La piel que habito y, sobre todo, en un corto descacharrante: La concejala antropófaga. Todos querían a Carmen Machi en sus películas y casi todos la tuvieron porque ella no ha parado de trabajar. Una obrera de la interpretación con años en los que acumula cinco y seis estrenos.
«Una noticia sobre un premio a toda tu trayectoria, a todo lo que has hecho y que tanto disfrutas y que vives de ello, es un reconocimiento impagable», aseguró ayer la actriz en declaraciones trasladadas por su equipo. «Un jurado ha decidido que este año tú seas la persona que ha merecido semejante nombramiento, que a ti te parece una barbaridad. Nunca te lo planteas. Nunca trabajas con el objetivo de que te premien; trabajas con el objetivo de cumplir con tu cometido. Entonces te emocionas mucho y agradeces mucho, sobre todo el acto de generosidad del equipo del jurado que ha decidido que yo esté ahí y que tenga que recogerlo en San Sebastian», incidió Machi, que se encuentra inmersa en el rodaje de la segunda temporada de Celeste.
La actriz también quiso hacer hincapié en la lista de actores, directores y productores que han recibido este galardón. Entre los más recientes, Eduard Fernández, María Zamora, Carla Simón, Penelope Cruz o José Sacristán. «Realmente estoy muy emocionada y sorprendidísima y más cuando ves la lista de las personas y los compañeros que te preceden en este galardón, que dices: ‘¡¿pero cómo puede ser?!'». Y concluyó: «Lo primero que sientes y esto es así es que te viene mucha gente a la cabeza y es mucha gente con la que trabajas continuamente. Lo primero que piensas es que, gracias al equipo con el que trabajo, recogeré un premio tan importante en septiembre».
Pese a ese ritmo frenético en lo audiovisual, ella nunca renunció a los que habían sido sus inicios: el teatro. Mientras rodaba y estrenaba en la gran y la pequeña pantalla, seguía subiendo al escenario, sobre todo, como musa de Miguel del Arco. Desgarrador fue su protagonista en Juicio a una zorra e inmensa su versión femenina de Creonte en la Antígona del dramaturgo. Sin olvidar el dúo que conformó a las órdenes de Daniel Veronese con Pere Arquillé en ¿Quién teme a Virginia Woolf? ni su participación en Prostitución, de Andrés Lima. Es sobre las tablas donde la actriz ha desplegado su gran arco dramático.
Aunque, para entender la dimensión actual de Carmen Machi, sirve con acercarse a dos de sus últimos trabajos: La Mesías, de Los Javis, y Celeste, de Diego San José. Dos protagonistas siempre entre lo cómico y lo dramático. Saltando de uno a otro sin control ni espera. Y ella siempre acertada, siempre en el lugar exacto.
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