Desde su estreno en La 1 en 2022, La Promesa se ha convertido en una de las series insignia de RTVE, gracias a un argumento que se sostiene en tres grandes pilares: una mujer, una venganza y una historia de amor. La trama sitúa a los espectadores en 1913, en un mundo lleno de conflictos al borde de estallar la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, todavía quedan lugares recónditos donde, a priori, se respira algo de paz y tranquilidad. Uno de ellos es el palacio que da título a la obra, propiedad de los Marqueses de Luján, donde transcurre la acción.
La señora de la casa tomará parte del protagonismo a través de distintas ramas
Desde su estreno en La 1 en 2022, La Promesa se ha convertido en una de las series insignia de RTVE, gracias a un argumento que se sostiene en tres grandes pilares: una mujer, una venganza y una historia de amor. La trama sitúa a los espectadores en 1913, en un mundo lleno de conflictos al borde de estallar la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, todavía quedan lugares recónditos donde, a priori, se respira algo de paz y tranquilidad. Uno de ellos es el palacio que da título a la obra, propiedad de los Marqueses de Luján, donde transcurre la acción.
Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, y de lunes a viernes a las 18:35 el público puede verlo en todo su esplendor. Romances, amistades, tragedias y traiciones se entrelazan y complican alrededor de la finca titular, con nuevos personajes y giros que se suman a la lista cada día. A lo largo de la semana, la pillada de Cristóbal y Teresa ha vuelto a coger protagonismo en la finca. Un asunto que cobrará una nueva dimensión a partir del episodio 797, que se estrenará este jueves, 19 de marzo.

Leocadia sigue en el punto de mira de Alonso y Lorenzo, más allá de sus crudas confrontaciones con Ángela y Teresa. El señor de la casa quiere comentarle personalmente el asunto de Curro y su carta, pero el capitán cree que le tiene miedo y que no debería esperar. Por su parte, Carlo discute con Petra sobre las ayudas financieras que ha recibido de Manuel. Él defiende que necesitan el dinero, pero supuestamente su prometida no atiende a razones. Martina también tiene sus quebraderos de cabeza, buscando la opinión de Adriano tras su fracaso inicial con el patronato.
Tras descubrir el asunto de la baronía, Manuel le recuerda a Leocadia que Curro está cumpliendo su deseo: el de emparentarse con la nobleza, una vez se celebre su boda con Ángela. La joven confiesa ante su prometido el bofetón que le dio su madre, provocando su enfado y queriendo decirle cuatro cosas. La labor que este le encomendó a Julieta, ayudar con las cuentas de la empresa de motores, también ha sido descubierta por su hermano. Por fortuna, este encuentra en Ricardo un posible ayudante de cámara.

Cuentas pendientes
En el episodio de este miércoles, Manuel confirma que fue él quien envió la carta para restituir la baronía de su hermano. El señor de la casa considera su gesto como una temeridad, después de asegurar que hizo suyos los argumentos del joven. Leocadia sigue con la cizaña para Martina tras su “metedura de pata” con doña Pilarcita, un hecho que hasta el propio Alonso debe escuchar. Por su parte, el padre de Santos pone a Curro al día su situación: necesita hallar empleo, por lo que se quedará temporalmente en la finca.
Por su parte, Manuel también da un paso adelante con Julieta, ofreciéndole su hangar como refugio después de una visita guiada. Teresa intenta apaciguar la posible furia de Leocadia poniendo firme al servicio. Su beso con Cristóbal sigue siendo un asunto pendiente. La señora de Figueroa tampoco se corta con su hija Ángela, a quien llega a abofetear tras otra confrontación por Cristóbal. María y Carlo también discuten a gritos tras la charla de esta con Santos, quien le descubrió que su prometido estaba recibiendo ayuda económica de Manuel.
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