La Promesa es una de las series diarias por excelencia de RTVE, que sustenta su argumento en tres pilares fundamentales: una mujer, una venganza y una historia de amor sin parangón. La trama sitúa al espectador en el año 1913, en un mundo lleno de conflictos al borde de estallar la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, todavía quedan lugares recónditos donde, a priori, se respira algo de paz y tranquilidad. Uno de ellos es el palacio que da título a la obra, propiedad de los Marqueses de Luján.
María Fernández y Carlo siguen con su estrategia, a pesar de que los resultados no son los esperados
La Promesa es una de las series diarias por excelencia de RTVE, que sustenta su argumento en tres pilares fundamentales: una mujer, una venganza y una historia de amor sin parangón. La trama sitúa al espectador en el año 1913, en un mundo lleno de conflictos al borde de estallar la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, todavía quedan lugares recónditos donde, a priori, se respira algo de paz y tranquilidad. Uno de ellos es el palacio que da título a la obra, propiedad de los Marqueses de Luján.
Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, y de lunes a viernes a las 18:35 el público puede verlo de lleno en La 1. Los romances, las amistades, las tragedias y las traiciones se entrelazan y complican alrededor de la finca, que cada vez va sumando más personajes recurrentes. En las últimas semanas, el foco ha estado puesto sobre Ángela, Curro y Lorenzo, quienes protagonizaron un final de temporada absolutamente dramático. Sin embargo, sus vidas amenazan con seguir atadas en el episodio 764, que se estrena este miércoles, 28 de enero.

María Fernández ha sido otra de las protagonistas destacadas en los últimos episodios, intentando establecer contacto tanto con Carlo como Samuel. El segundo, finalmente, mantiene su fortaleza mental y admite que una relación entre ambos es imposible. De esta forma, la joven acaba decantándose por el padre de su bebé, tomando de esta forma una decisión muy importante: presentarse al servicio como pareja. Se trata de una confesión que causa más alivio que alegría, para extrañeza de ambos.
Por su parte, a Leocadia le toca increpar a Cristóbal por un motivo que le afecta muy de cerca: el desorden que hay en el servicio por culpa de Teresa, la ama de llaves con la que se besó recientemente. Él la defiende y, cuando se encuentran de nuevo, acaban abrazándose. Enora también se topa con problemas tras colarse en la habitación del comandante Rivero, con este a punto de descubrirla. Sin embargo, a pesar de todos estos obstáculos multiplicados, los acontecimientos posteriores a la boda siguen dando mucho de qué hablar.

Movimiento extraño
En la planta noble, Margarita decide hablar con Curro para contarle su siguiente movimiento: intentará hablar de nuevo con Ayala para impedir la boda entre Ángela y Lorenzo. Los novios pretenden, por su lado, ir a la fiesta del marqués de Andújar tras la aprobación de Leocadia. Sin embargo, en el último momento, el capitán huye sin ningún tipo de justificación. Por último, Martina y Adriano coinciden en que su futura mudanza a Nueva York debería ser una salida al problema romántico que existe entre ambos.
Todos estos acontecimientos vienen precedidos de lo ocurrido en el episodio de este martes, en el que uno de los puntos más destacados estuvo centrado en el servicio. “Teresa reúne al servicio para informarles de que se ha acabado reírse de ella. A partir de ahora, ¡acato y mando! Varios miembros del servicio, espoleados por Vera, se quejan al mayordomo”, señalaba el adelanto publicado por RTVE en su página web.
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