Desde que se estrenara en La 1 en el 2022, La Promesa se ha convertido en una de las series insignia de RTVE, gracias a un argumento que se sostiene en tres grandes pilares: una mujer, una venganza y una historia de amor. La trama sitúa a los espectadores en 1913, en un mundo lleno de conflictos al borde de estallar la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, todavía quedan lugares recónditos donde, a priori, se respira algo de paz y tranquilidad. Uno de ellos es el palacio que da título a la obra, propiedad de los Marqueses de Luján, donde transcurre la acción.
Tras la boda, la pareja cierra una historia llena de altos, bajos, lágrimas y dramas
Desde que se estrenara en La 1 en el 2022, La Promesa se ha convertido en una de las series insignia de RTVE, gracias a un argumento que se sostiene en tres grandes pilares: una mujer, una venganza y una historia de amor. La trama sitúa a los espectadores en 1913, en un mundo lleno de conflictos al borde de estallar la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, todavía quedan lugares recónditos donde, a priori, se respira algo de paz y tranquilidad. Uno de ellos es el palacio que da título a la obra, propiedad de los Marqueses de Luján, donde transcurre la acción.
Aun así, no es oro todo lo que reluce, y de lunes a viernes a las 18:35 el público puede verlo en todo su esplendor. Romances, amistades, tragedias y traiciones se entrelazan y complican alrededor de la finca titular, con nuevos personajes y giros que se van sumando a la lista. En los últimos días, el público ha podido despedirse de dos de sus personajes, que por fortuna han acabado su historia con un final feliz: Vera y Lope. La boda entre ambos cierra una etapa marcada por los misterios de la joven, quien llegó a huir de su propio padre, el duque de Carril.
“Cuando entré, era una niña, no tenía ni idea, no sabía ni lo que era una marca y, de repente, me veía rodeada de cámaras… ¡Ha supuesto un auténtico aprendizaje para mí!”, comentaba Ángela Echaniz, encargada de interpretar a la doncella desde enero del 2024, en una entrevista con RTVE. “Me sentía como una niña pequeña. Era el primer proyecto que hacía, la primera secuencia y estaba muy nerviosa”, reconocía. Un sentimiento que también compartía Enrique Fortún, encargado de encarnar al esposo de su personaje.
“Fue un día precioso y marcó el inicio de un gran viaje”, remarcaba el madrileño. Por su parte, la oriunda de Azpeitia también recordó alguna de las escenas más icónicas de su paso. Una de las que quiso destacar fue el primer beso entre Vera y Lope, que vino precedido de un poema: “Las escenas más recientes suelo olvidarlas rápido, pero las primeras sí las recuerdo. Todavía tengo en la cabeza el poema que Vera recita a Lope. Me lo aprendí, se me quedó y, a día de hoy, no se me ha olvidado”.

Un viaje para el recuerdo
Otra imagen grabada en su memoria fue un picnic entre ambos, donde Vera aprendía a beber en bota con ayuda de Lope. Por desgracia, uno de los tapones quedó abierto, dejándola completamente empapada. “Enrique quería darme la bienvenida como compañero”, bromeaba, confesando que la naturalidad del momento propició que la toma se quedara en el montaje final. La actriz no quiso olvidar tampoco su transición, de doncella a señorita, dejando además un mensaje de despedida.
“Al principio, cuando me cruzaba con los jefes por los pasillos pedía que me pusieran en algún momento de señorita. La oportunidad de haber hecho toda esta transición ha sido para mí, como actriz, muy divertido y he podido aprender muchísimo”, admitía. “Cuando llegas, no eres consciente de todo el tiempo que pasa y todo lo que vas a vivir. Es un viaje muy bonito, personal y profesionalmente hablando. Le diría a mi ‘yo’ pasado que se montara en la montaña rusa que es ‘La Promesa’, que fuese una esponja y aprenda de todos los compañeros y del equipo. Ha sido una suerte estar aquí y esta siempre va a ser nuestra casa”, sumaba Fortún.
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