A 15 kilómetros del King Abdullah Sports City, donde otro clásico decidirá el campeón de la Supercopa, se ubica la torre de Yida (Kingdom Tower), cuya construcción debe finalizar en el 2028 para convertirse, con un kilómetro, en el edificio más alto del mundo. Hay hasta 41 países que no tienen un pico montañoso tan elevado como lo será este edificio cuya obra está en manos de Turner Construction, filial del Grupo ACS, presidido por Florentino Pérez, en Estados Unidos. El mandamás del Real Madrid no solo ha conseguido cumplir su sueño al frente del club capitalino (construir una ciudad deportiva, remodelar el Santiago Bernabéu y ganar siete Champions), sino que ha elevado la empresa constructora que preside desde 1997 a una internacionalización sin límites. La huella en Arabia Saudí es omnipresente, aunque haya echado más raíces en otros lugares con más negocio como Estados Unidos, Alemania o Australia.
El presidente blanco acapara los focos en el país de Oriente Próximo, donde ha realizado múltiples inversiones con ACS y cuyo modelo es copiado por la liga saudí
A 15 kilómetros del King Abdullah Sports City, donde otro clásico decidirá el campeón de la Supercopa, se ubica la torre de Yida (Kingdom Tower), cuya construcción debe finalizar en el 2028 para convertirse, con un kilómetro, en el edificio más alto del mundo. Hay hasta 41 países que no tienen un pico montañoso tan elevado como lo será este edificio cuya obra está en manos de Turner Construction, filial del Grupo ACS, presidido por Florentino Pérez, en Estados Unidos. El mandamás del Real Madrid no solo ha conseguido cumplir su sueño al frente del club capitalino (construir una ciudad deportiva, remodelar el Santiago Bernabéu y ganar siete Champions), sino que ha elevado la empresa constructora que preside desde 1997 a una internacionalización sin límites. La huella en Arabia Saudí es omnipresente, aunque haya echado más raíces en otros lugares con más negocio como Estados Unidos, Alemania o Australia.
En la edición de la Supercopa de 2024, que se celebró en Riad, la llegada del Real Madrid se ilustró en la prensa local con la fotografía de Florentino. Ni Jude Bellingham ni Vinícius Junior ni tampoco Toni Kroos (que se posicionó claramente en contra de los valores de Arabia Saudí y fue silbado por el público local) o Luka Modric. El icono es Florentino Pérez, nombrado en Dubái (Emiratos Árabes) en el 2024 el mejor presidente de la historia en los Globe Soccer Awards. Sus vínculos con el país de Oriente Próximo se aceleraron, como el de la mayoría de los empresarios españoles, en la construcción del famoso AVE de La Meca a Medina que se adjudicó en el 2008.
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En el 2012 arrancó la segunda fase del llamado AVE del desierto. El 88% de la obra se lo llevaron empresas españolas, entre ellas Cobra, otra filial de ACS. Una contratación que, con el tiempo, estuvo contaminada por las supuestas comisiones cobradas por el rey Juan Carlos I, quien fue objeto de una investigación por la Fiscalía del Tribunal Supremo que fue archivada en el 2022 debido a la inviolabilidad del monarca.
A partir de ahí, todo fue cuesta abajo para el presidente, que llegó ayer a Yida. En el 2014, al ministro de Transportes saudí, doctor Jubara al Suraisry, se le vio en el palco del Bernabéu. ACS se encargó de ser un activo importante en el desarrollo de las infraestructuras de Arabia Saudí, en transporte, edificios y estadios de fútbol. Paralelamente, el Real Madrid creó el proyecto Riyadh Schools con la apertura de varias escuelas de fútbol enmarcado en el programa Visión 2030 del país liderado por Mohamed bin Salman. Unos lazos que se entremezclan entre el deporte y la empresa, que dejan clara la facilidad para relacionarse entre bambalinas del presidente, que en cambio ha fallado en proyectos como la Superliga y que está a la greña con los distintos estamentos que rigen el fútbol, como LaLiga, la RFEF y la UEFA. No así la FIFA.
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“Lo que más me gusta es la política, pero la política buena: conectar con la gente. Dicen mis amigos que estoy en el Madrid precisamente por eso, porque me gusta la política”, explicó en una entrevista en La Vanguardia en el 2003 y reiteró en Salvados, de Jordi Évole, en el 2014.
De hecho, Arabia Saudí ha copiado su modelo a la hora de buscar el crecimiento de su liga a base de la construcción de infraestructuras para albergar el Mundial del 2034 y de los fichajes de grandes estrellas del fútbol, como Benzema, Neymar o Cristiano Ronaldo, incluso han intentado contratar a Vinícius, en proceso de renovación con el Real Madrid. Arabia crece a base de galácticos.
Xabi Alonso y su futuro, la renovación de Vinícius, el ruido del Bernabéu y el cambio de modelo de club
Precisamente, cuidar ese vestuario en el Real Madrid y renovarlo será una de las asignaturas pendientes del presidente en este 2026 en el que se juega mucho. Tras un año en blanco, Florentino Pérez no puede permitir otra temporada sin títulos, por eso la confianza en Xabi Alonso ha llegado a mínimos a la espera de poder alzar esta Supercopa. Si el curso pasado Carlo Ancelotti quedó sentenciado con el 5-2 ante el Barça en esta final, al tolosarra le puede suceder lo mismo.
La remodelación del Bernabéu, que ya supera con creces el presupuesto inicial aunque Florentino Pérez desmintiera en la última asamblea que haya pasado de 575 millones a más de 1.300, con el famoso ruido que molesta a los vecinos, es otra de las patatas calientes. Al mismo tiempo, el presidente afronta su último mandato, tras ganar las elecciones en el 2025, y tiene que empezar a atar su sucesión teniendo en cuenta que ahora el club cambiará su configuración societaria: cada socio poseerá una acción y un diez por ciento de la entidad caerá en manos de otros accionistas que le darán mayor liquidez al club.
Y todo ello con ese pulso que le ha permitido no tener miramientos en deshacerse de Cristiano Ronaldo o Sergio Ramos, de priorizar “gestores” más que “entrenadores con sello” y con la internacionalización del Real Madrid, que, como ACS, pretende hoy volver a reinar en Arabia Saudí ante los ojos de Abdullah Florentino.
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