El ejército sirio ingresó este miércoles al campamento de Al Hol, donde se encuentran retenidas familias de yihadistas del Estado Islámico (EI), en el noreste de Siria. El acceso de los soldados del gobierno islamista de Damasco a uno de los campos de prisioneros más polémicos de Siria (debido a que las personas allí encerradas son familiares y no combatientes del grupo terrorista) tuvo lugar un día después de que las fuerzas kurdas, con quien hasta ayer Estados Unidos contaba para la protección de las prisiones del EI en Siria, se retiraran del territorio que controlaban desde la guerra civil de 2011, debido al avance de las tropas gubernamentales.
La entrada de las tropas del Gobierno islamista sirio al campo de prisioneros se produce después de que Estados Unidos afirmara que ya no necesita a los kudos para vigilar las prisiones de los yihadistas
El ejército sirio ingresó este miércoles al campamento de Al Hol, donde se encuentran retenidas familias de yihadistas del Estado Islámico (EI), en el noreste de Siria. El acceso de los soldados del gobierno islamista de Damasco a uno de los campos de prisioneros más polémicos de Siria (debido a que las personas allí encerradas son familiares y no combatientes del grupo terrorista) tuvo lugar un día después de que las fuerzas kurdas, con quien hasta ayer Estados Unidos contaba para la protección de las prisiones del EI en Siria, se retiraran del territorio que controlaban desde la guerra civil de 2011, debido al avance de las tropas gubernamentales.
Siria vive estos días una escalada de violencia entre las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y las nuevas autoridades centrales de Siria, que llegaron al poder tras el derrocamiento de Bashar el Asad a finales de 2024. Desde el pasado 6 de enero han lanzado una serie de ataques contra áreas en manos de los kurdosirios, que se han visto obligados a retirarse.
Las partes han firmado tres altos el fuego en los últimos diez días, el último de ellos el martes y que, de aguantar, estará en vigor hasta el sábado para facilitar negociaciones sobre la integración de algunas regiones de las FSD en las estructuras estatales. Como parte de este nuevo alto el fuego, los kurdos han tenido que abandonar su bastión en el desierto de Hasakah, donde se encuentra Al Hol.

Los kurdos habían establecido una zona autónoma en el norte y noreste de Siria durante la guerra civil (2011-2024), y sus fuerzas habían derrotado al Estado Islámico con la ayuda de la coalición internacional liderada por Estados Unidos contra los yihadistas. Desde entonces, las FDS controlaban las cárceles donde se encontraban los yihadistas y los campamentos que albergaban a sus familias.
Pero el martes los kurdos anunciaron su retirada de Al Hol, el mayor de estos campamentos, para defender las zonas amenazadas por el ejército. Al día siguiente, el ejército sirio entró en el campamento, cuyas tiendas blancas se extienden hasta donde alcanza la vista, según varios periodistas desplazados al lugar.

Entre las 24.000 personas que alberga aproximadamente Al Hol se encuentran 15.000 sirios y unas 6.300 mujeres y niños extranjeros de 42 nacionalidades. Hay varios europeos a quienes sus respectivos países se niegan a repatriar. Los sirios e iraquíes viven en el campamento principal, mientras que los extranjeros están detenidos en un “anexo” aislado y de alta seguridad.
Las fuerzas kurdas aún controlan Roj, un campamento más pequeño ubicado cerca de la frontera con Turquía.
Entre tanto, Estados Unidos cambió a los kurdos por Damasco como socios en la lucha contra el EI. El enviado especial de EE.UU. para Siria, Thomas Barrack, aseguró el martes que ya no hay razón para que sus aliados kurdosirios lideren la lucha antiyihadista en el país y consideró que el Gobierno central es su nuevo socio natural en este ámbito.
Trump declara “amar a los kurdos”, pero elogia principalmente a su nuevo aliado, el presidente Ahmed el Sharaa
Las fuerzas kurdas “demostraron ser el socio más efectivo sobre el terreno para la derrota del califato territorial del EI en 2019, deteniendo a miles de combatientes del EI y a sus familiares (…) En aquel momento, no había un Estado central sirio funcional con el que asociarse”, explicó en su cuenta de X. “Hoy, la situación ha cambiado radicalmente”, agregó Barrack. El presidente Donald Trump, declaró después que “amaba a los kurdos”, pero elogió a su nuevo aliado, el presidente sirio Ahmed el Sharaa, a quien aseguró apoyar en su ofensiva.
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