La degradación ferroviaria

En el AVE Madrid-Barcelona con salida programada a las 10 h 27’ de la estación de Atocha, salida real 20’ más tarde, se escucha nada más iniciar el tren su andadura un aviso poco tranquilizador. La voz masculina salida del sistema de megafonía avisa a los pasajeros de que por decisión de los trabajadores de Renfe el convoy no superará en ningún momento los 230 km/h y que no puede garantizarse ninguna hora de llegada.

Seguir leyendo…

 En el AVE Madrid-Barcelona con salida programada a las 10 h 27’ de la estación de Atocha, salida real 20’ más tarde, se escucha nada más iniciar el tren su andadura un aviso poco tranquilizador. La voz masculina salida del sistema de megafonía avisa a los pasajeros de que por decisión de los trabajadores de Renfe el convoy no superará en ningún momento los 230 km/h y que no puede garantizarse ninguna hora de llegada.Seguir leyendo…  

En el AVE Madrid-Barcelona con salida programada a las 10 h 27’ de la estación de Atocha, salida real 20’ más tarde, se escucha nada más iniciar el tren su andadura un aviso poco tranquilizador. La voz masculina salida del sistema de megafonía avisa a los pasajeros de que por decisión de los trabajadores de Renfe el convoy no superará en ningún momento los 230 km/h y que no puede garantizarse ninguna hora de llegada.

Aspecto de la unidad de Rodalies que descarriló en Gelida anoche causando la muerte de un conductor en prácticas Fernando Huertas y numerosos heridos 
Aspecto de la unidad de Rodalies que descarriló en Gelida anoche causando la muerte de un conductor en prácticas Fernando Huertas y numerosos heridos @FitJordi / EFE

Puente ha atribuido la huelga anunciada por los maquinistas al estado de ánimo. El ministro, ahora también psicólogo

A esa hora Adif ha levantado ya la restricción temporal de velocidad anunciada el martes para esta línea con motivo de una revisión extraordinaria del estado de la infraestructura. Por tanto, el mensaje dirigido a los pasajeros de ese tren mañanero sólo cabe interpretarlo del siguiente modo: diga lo que diga Adif la seguridad no está garantizada. Por lo tanto, vamos a ir más despacio.

Nada más empezar el día el ministro de transportes, Óscar Puente, ha atribuido la huelga general anunciada por los maquinistas al estado de ánimo provocado por los accidentes de Aldamuz y Gelida. El ministro, ahora también psicólogo en los ratos libres que le deja su demagógico activismo en redes, quizás olvida que menospreció al colectivo de maquinistas en agosto, cuando ni siquiera dio respuesta a sus advertencias sobre el deterioro de la red de alta velocidad. Lejos de eso, Puente anunció en noviembre actuaciones en el trazado Barcelona-Madrid para que los trenes alcanzaran los 350 km/h. Desde el presente parece un chiste si se confronta con la realidad. En el momento de escribir el último punto y seguido el tren debiera estar en Zaragoza y todavía no se vislumbra Guadalajara.

No hay que escribir consignas políticas en las tapas de los ataúdes. Tampoco hay que abonar el miedo de los usuarios. Verdades del barquero, tantas veces traicionadas. Sólo que esta vez ha sido el propio gestor de infraestructuras quien ha alimentado el resquemor de los usuarios al anunciar una revisión de urgencia de la vía Barcelona-Madrid. Un modo de hacer explícita una relación causa-efecto entre el accidente de Adamuz y la reducción de la velocidad de los trenes de alta velocidad entre la capital catalana y la española. ¿No hay revisiones periódicas? ¿No se quitó importancia en verano a las quejas de los maquinistas? A veces, quien pide serenidad es quien ya ha perdido los nervios.

Sea como fuere, el AVE al menos funciona. Lejos de sus prestaciones pero funciona. A esta misma hora el servicio de Cercanías está suspendido en toda Catalunya. Alguien dirá, apostemos a ello, que es cosa del cambio climático. Como si un temporal de levante ya venido a menos y nada extraño en nuestras latitudes, pudiera justificar la suspensión de la totalidad del servicio ferroviario. Sucede que llueve sobre mojado, efectivamente. Pero no en el sentido literal del término, sino en el metafórico. Porque el mejor momento histórico del tren, que diría el inefable ministro de transportes, coincide con la degradación más extrema de las infraestructuras del servicio de cercanías en Catalunya.

La precaución es necesaria, por supuesto. Pero cuando la suspensión integral de un servicio viene motivada por un fenómeno climatológico que no pasará a los libros de historia, estamos ante algo más. Ese algo más es la certeza de que el servicio se presta tan a precario que no es necesario que suceda algo extraordinario para que el riesgo resulte inasumible. Es entonces cuando el tren más seguro es el que está parado en el andén.

Tras teclear el último punto y aparte llega nueva información de servicio. Adif acaba de anunciar que vuelve a reducir la velocidad del AVE en la línea BCN-Madrid a 160 km/h. Fíjense en el despropósito. La infraestructura por la que circula este tren, salido de Atocha a las 10 h 27`, es la misma que antes de ayer. Nada ha cambiado en las vías sobre las que circula.

Pero en ese plazo de tiempo esto es lo que ha sucedido. Los billetes se adquirieron con la restricción de velocidad anunciada por el gestor de infraestructuras en vigor. El embarque se ha llevado a cabo con esas restricciones levantadas. Aun así, los profesionales de Renfe han comunicado a los viajeros que tanto les daba, que ellos mantendrían sus propias restricciones. Y llegados a Guadalajara Adif ha anunciado que imponía de nuevo la restricción de velocidad en esta vía a 160 km/h. Había una vez, ¡un circo!.

Ante esta tragicomedia de mal gusto, y sin necesidad de mezclar churras con merinas, ¿es o no necesario preguntarse si hay algún maquinista político al mando? Es una falsa pregunta, sabemos que sí lo hay. Entonces, la cuestión es otra: ¿está capacitado para cumplir con su responsabilidad? Cuesta creer que alguien pueda mantener que la respuesta deba ser afirmativa ante tanta degradación y despropósito.

 Política

Noticias Similares