Hace tiempo que Chenoa dejó de ser solo la artista que domina el escenario para convertirse en el rostro que lidera el prime time. Y es que su carrera como cantante convive ahora con su labor como jurado de Tu cara me suena y presentadora en RTVE. Demostrando que no le tiene miedo a nada y que prefiere ir por la vida “sin filtro”, la artista ha concedido una entrevista a La Vanguardia antes de enfrentarse a la tercera temporada de The Floor, que está a punto de arrancar motores con una estrategia todavía “más peligrosa” y un tablero que sube de nivel para mantener a la audiencia enganchada.
La cantante y presentadora se enfrenta a la tercera temporada de ‘The Floor’ con nuevas mecánicas en el tablero y consolidada en una faceta televisiva que al principio le dio “respeto”
Hace tiempo que Chenoa dejó de ser solo la artista que domina el escenario para convertirse en el rostro que lidera el prime time. Y es que su carrera como cantante convive ahora con su labor como jurado de Tu cara me suena y presentadora en RTVE. Demostrando que no le tiene miedo a nada y que prefiere ir por la vida “sin filtro”, la artista ha concedido una entrevista a La Vanguardia antes de enfrentarse a la tercera temporada de The Floor, que está a punto de arrancar motores con una estrategia todavía “más peligrosa” y un tablero que sube de nivel para mantener a la audiencia enganchada.
Así lo ha querido compartir con ilusión, desvelando las novedades de una edición que llega con la “casilla dorada” como gran reclamo. Pero más allá de la competición, la presentadora se sincera al hablar sobre su lado más humano en el plató, de cómo conecta desde la empatía con los nervios de los concursantes y de su forma de sobrellevar la competencia que existe en la profesión.

Tercera temporada y viene de dos con éxitos, para alguien que ya se sabe el formato de memoria, ¿qué va a traer de nuevo esta edición?
Uy, pues tenemos alguna que otra sorpresa y novedad que hemos integrado en esta tercera temporada para hacerlo todavía un poquito más trepidante de lo que es. Ahora sube de nivel: 100 concursantes, 100 categorías y 100.000 euros. Eso en casa va a provocar que todo el mundo quiera jugar, ¡ya verás! Y tenemos dos ventajas, que son esa casilla dorada y ese cambio de categoría, que es lo nuevo que integramos y que ya lo veréis. Eso provoca que la estrategia cambie o que la estrategia se vuelva todavía más peligrosa. ¡Qué mola! Eso está guay.
The Floor es un concurso que exige mucho, gestionar los nervios de los concursantes y mantener la tensión en todo momento. ¿Qué es lo que más le pone a prueba como presentadora?
Al final no deja de ser un concurso; hay un mecanismo que hay que respetar, pero luego hay un factor humano. Cuando se suben ahí a la mesa de juego, notas o lees entre líneas bastante cómo está ese estado de ánimo, cómo se tocan tanto las manos o se mueven mucho. Entonces, al final intento que se calmen, porque si no, sé que les puede jugar en contra y no quiero, ¿sabes? Sí que conecto con ellos a nivel empático de nerviosismo, de respirar. Siempre les digo: ‘Respiramos y ya tiramos para adelante’. Sí, porque de alguna forma sí queremos que estén tranquilos y que salga un duelo chulo.
Posibilidades de ganar en ‘The Floor’ es complicado, pero jugaría contra Anne Igartiburu
¿Alguna vez ha pensado que le gustaría ser una concursante?
Bueno, según qué categorías. Es decir, yo en lo de matemáticas, ciencia o astronomía estoy vendida; muero seguro. Estaría diciendo ‘paso’ todo el rato. En cambio, en una categoría en la que me sintiera cómoda… música, cine y limpieza también.
¿A cuál de sus compañeros de profesión elegiría para enfrentarse en el tablero de juego para ganar?
¡Hala! Posibilidades de ganar en The Floor es complicado, ¿eh? No se controla tanto como crees. Pero, pues no lo sé… a Anne Igartiburu la pondría a jugar.

Los concursantes tienen que arriesgar o quedarse en su territorio esperando el momento exacto. En su vida, ¿se consideras más de asegurar su casilla o se lanza al vacío?
Es que a veces es mejor que te lances al vacío. En el programa, por ejemplo, a veces es mejor jugar los tres duelos para tener la ventaja, y otras tener temple para decir: ‘Venga, me voy a bajar’. Porque yo creo que cuando tienes una categoría que pilotas, a veces está guay que te bajes, por ejemplo, porque piensas: ‘No me la va a tocar nadie, nadie quiere venir a por mí, la domino yo’. Pero cuando tienes una categoría heredada porque no te ha quedado otra, pues ahí sí que yo seguiría jugando para tener ventajas, porque no estás del todo seguro, claro.
El juego consiste en conquistar territorio ajeno. En el mundo de la música y de la televisión, ¿es difícil mantener su propio “cuadrado” sin que otros intenten comérselo?
Pues no me fijo tanto en lo que hacen los demás. Yo siempre me fijo mucho en mi ilusión, en mis ganas; o sea, no estoy mirando qué hacen los de al lado. Es como cuando voy a trabajar, que no llevo móvil, por ejemplo. La gente y los equipos se ríen porque soy de las pocas que nunca lleva el móvil. Estoy tan centrada, estoy tan focus que no miro otra cosa; estoy en lo que tengo que estar. Entonces, cuando tú estás así, al final tiene que salir más o menos bien y estás contenta. Luego ya me despisto y miro qué hace otra gente, pero eso es para aprender otras cosas que yo no tengo.
OT, The Floor, Dog House, las Campanadas… lleva mucho tiempo presentando, pero hubo una primera propuesta, ¿Le dio respeto o se lanzó a la piscina sin mirar?
Pues un mix. O sea, fue entre respeto y venga, para adelante. Sí, porque voy un poquito sin filtro, entonces al final eso funciona. Las ganas tienes que tenerlas, y la envalentonada de ser responsable de lo que vas a hacer, también.
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