Estados Unidos ha enviado a Irán un plan de 15 puntos para poner fin a la guerra en Oriente Medio, informó el martes a Reuters una fuente familiarizada con el asunto.
El plan se habría entregado a través de Pakistán, según dos funcionarios conocedores de los hechos
Estados Unidos ha enviado a Irán un plan de 15 puntos para poner fin a la guerra en Oriente Medio, informó el martes a Reuters una fuente familiarizada con el asunto.
La noticia sobre el plan estadounidense fue publicada anteriormente por el New York Times, que citando a dos funcionarios, dijo que el plan se había entregado a través de Pakistán.
Trump prepara el envío de 3.000 soldados y Pakistán se perfila como sede de reuniones
Asimismo, también ha trascendido que el presidente de EE.UU., Donald Trump, se prepara para ordenar el despliegue de otros 3.000 soldados de élite de la 82ª División Aerotransportada, que participó en el desembarco de Normandia, a Oriente Medio para “apoyar” la guerra en Irán. No obstante, The Wall Street Journal afirma que Trump todavía no ha dado luz verde a su despliegue.
Estos miles de soldados se unirían el viernes a los 2.500 que está previsto que lleguen al Golfo Pérsico. Ese día está previsto que acabe el ultimátum energético a Teherán si mantiene su bloqueo en el estrecho de Ormuz.
Estos 5.500 efectivos militares podrían ser usados para ocupar y tomar el control de la isla de Jarg, estratégica para las exportaciones iraníes de petróleo, o para asegurar el paso de petroleros a través de Ormuz. Pero también darían a EE.UU. la opción de una invasión terrestre en Irán, una posibilidad que Trump ha mencionado en varias ocasiones y ha descartado en otras. Si eso ocurre, pondrá en peligro miles de vidas estadounidenses, como ya ocurrió en Irak y Afganistán, que tanto ha criticado Trump, y podría pasarle factura de cara a las elecciones legislativas del próximo noviembre.
La Casa Blanca dice que las negociaciones están en marcha y Teherán lo niega
Asimismo, también se ha conocido este martes que Pakistán se presta a acoger negociaciones para parar la guerra, en caso de que EE.UU. e Irán recurran a sus buenos oficios. Así lo ha expresado el primer ministro, Shehbaz Sharif, en X, dando pábulo a los rumores de que Islamabad es el escenario con más números para jugar ese papel, quizás la próxima semana. El problema es que para ello, ambas partes deben mostrar el mismo interés en sentarse a dialogar.
En el caso del presidente Donald Trump, el interés era tan manifiesto, horas atrás, que llegó a decir que las negociaciones ya estaban en marcha, aunque sin acertar a identificar quién era el interlocutor iraní de su yerno, Jared Kushner, y de su enviado, Steve Witkoff. Teherán negó que hubiera cualquier diálogo, dando fe de ello con nuevas salvas de misiles contra objetivos israelíes. El propio presidente del parlamento iraní, Mohamed Bagher Ghalibaf -potencial negociador por parte iraní- dice que es “un bulo”.
Internacional
