Emmanuel Macron ha anunciado este lunes que, bajo liderazgo francés, los países europeos enviarán una fuerza naval al estrecho de Ormuz, “en cuanto sea posible, después de la fase más caliente del conflicto”, para asegurar la libertad de navegación y escoltar a petroleros y buques mercantes. París estará presente con un contingente considerable, que incluirá el portaaviones nuclear Charles de Gaulle, dos portahelicópteros anfibios y ocho fragatas.
El presidente francés, en visita de solidaridad a Chipre, insiste en la vocación defensiva del despliegue naval
Emmanuel Macron ha anunciado este lunes que, bajo liderazgo francés, los países europeos enviarán una fuerza naval al estrecho de Ormuz, “en cuanto sea posible, después de la fase más caliente del conflicto”, para asegurar la libertad de navegación y escoltar a petroleros y buques mercantes. París estará presente con un contingente considerable, que incluirá el portaaviones nuclear Charles de Gaulle, dos portahelicópteros anfibios y ocho fragatas.
El presidente francés avanzó este plan, de vocación estrictamente defensiva, en una comparecencia ante la prensa en el aeropuerto militar de Paphos, en Chipre, donde acudió para expresar su solidaridad con el socio europeo después de los lanzamientos de drones y misiles de los que ha sido víctima en los últimos días.
“Cuando Chipre es atacado, Europa es atacada”, enfatizó Macron, que estaba acompañado por el presidente chipriota, Nikos Christodulipes, y el primer ministro griego, Kiriakos Mitsotakis. Las declaraciones se efectuaron en un hangar, con un helicóptero a sus espaldas.
Macron tiene previsto desplazarse durante este lunes a Creta, donde se halla el Charles de Gaulle, para subir a este buque insignia francés y saludar a la tripulación. El portaaviones estaba en el Báltico participado en unas maniobras cuando, al estallar la guerra contra Irán, recibió la orden del Elíseo de de poner rumbo al Mediterráneo oriental. La flota europea tiene como primera misión garantizar el tráfico en el mar Rojo, sobre todo en el estrecho de Bab al-Mandeb, y luego, en cuando las condiciones lo permitan, también en el estrecho de Ormuz.
El anfitrión del encuentro en Paphos, Christodulides, agradeció la solidaridad europea, no solo de Francia. El presidente chipriota citó a la italiana Giorgia Meloni y al español Pedro Sánchez. Christodulides aprovechó para recordar que Chipre sabe lo que es la guerra, pues una parte de la isla fue invadida por Turquía hace más de medio siglo, un conflicto que quedó congelado y sin solución a la vista.
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